Sociedad

La misoginia digital, una amenaza creciente para la igualdad

El algoritmo de las redes sociales impulsa los contenidos extremistas y antifeministas

La misoginia digital, una amenaza creciente para la igualdad

Santa Cruz de Tenerife

El desprecio al feminismo se ha disparado entre la juventud. La mitad de los jóvenes varones afirma que el feminismo "solo se utiliza como herramienta política de manipulación y adoctrinamiento", según el Barómetro de Juventud y Género 2025. Cifra que se ha doblado en los últimos cinco años. En el caso de ellas, el 38'3% comparte esta percepción. Estos datos ven la luz cuando ya se han contabilizado once asesinatos por violencia de género en nuestro país en los primeros tres meses de 2026.

En los últimos años, se ha producido un aumento de comunidades misóginas en Internet que pretenden devaluar al feminismo y propagar una ideología antifeminista entre los más jóvenes. Hablamos de la manosfera, un juego de palabras en inglés entre man (hombre) y sphere (esfera). La ONU lo define como un movimiento en línea que busca restablecer la dominación masculina y desacreditar al movimiento feminista. En estos espacios virtuales circulan mensajes que sitúan al hombre como víctima del progreso social y de la igualdad de género.

El 70% de los jóvenes pasa más de cuatro horas al día en la red

La juventud está muy expuesta a estas tendencias y movimientos, pues el 70% de los jóvenes pasa más de cuatro horas al día conectados a la red, así lo asegura el último Informe de la Juventud en España.

En la red también nos encontramos con movimientos antifeministas que son impulsados por mujeres, como el fenómeno tradwife, que se traduce como esposa tradicional.

El movimiento tradwife nace en Estados Unidos desde donde se ha propagado rápidamente. Los perfiles de redes sociales con estética tradwife tienen un gran éxito. Apuestan por la defensa de los roles tradicionales de género. Es decir, la dedicación exclusiva al cuidado del hogar y la familia. Además, presentan una estética muy concreta.

Siempre se muestran arregladas y felices, aunque solo se dediquen a labores domésticas. Además, se comunican con una voz aniñada que pretende transmitir serenidad y simpatía.

María José Palmero, catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de La Laguna, afirma que es un modelo fantasioso que no se corresponde con la realidad. "Una chica de clase trabajadora no se puede permitir el lujo de dedicarse solo al cuidado del hogar y su familia. Sobre todo en medio del contexto económico en el cual nos encontramos, con la subida de la cesta de la compra o los elevados precios del alquiler", apunta.

Sus ideas se han difundido rápidamente gracias al algoritmo de las redes sociales que da prioridad a contenidos sensacionalistas y extremos. La catedrática asegura que "este tipo de mensajes no se escuchaban en España desde el franquismo y se han empezado a normalizar a través de los espacios digitales".

La educación es la herramienta más eficaz para combatir el antifeminismo

ONU Mujeres advierte de que el aumento de la misoginia en Internet supone una amenaza directa hacia la igualdad. Ante esta situación, se propone la educación como la herramienta más eficaz para frenar el auge de esta ideología y que la juventud consiga entender la necesidad de defender un modelo de igualdad.

Andrés González, profesor de Pedagogía de la Universidad de La Laguna, afirma que "la educación no puede limitarse a enseñar tecnología, tiene que enseñar a convivir en un entorno digital atravesado por las desigualdades de género". Además, considera que en las asignaturas del alumnado debe incluirse la percepción de género. "Existen figuras femeninas clave en los distintos campos de la ciencia que no son estudiadas y deberían estar en los libros de texto. La presencia de hombres y mujeres en igualdad de condiciones es fundamental para cambiar la mentalidad de la sociedad", añade.

Además, señala que el profesorado debe comprometerse con la igualdad y educar desde valores feministas. "Cada persona debe autoevaluarse para romper con los discursos antifeministas que llevamos integrados por tradición o cultura, y así favorecer el cambio, que solo se podrá alcanzar en comunidad", asegura.

La educación en igualdad crea una sociedad más justa, respetuosa y tolerante, y se debe apostar por ella, así lo confirman los profesionales.