Las mujeres canarias que viajaron miles de kilómetros para sufrir los estragos de la dictadura franquista
Adolescentes de 16 años viajaban desde las islas a Barcelona en barcos entre 1941 a 1985 para el ingreso forzado en Patronatos de Protección a La Mujer

Las mujeres canarias que viajaron miles de kilómetros para sufrir los estragos de la dictadura franquista
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Santa Cruz de Tenerife
Imagínense que es 1941, vuelven a tener 16 años, que luchan por sus ideales en unos momentos que no son buenos ni para la democracia ni para la libertad de expresión en España. Imagínense que sus familias intentan por todos los modos hacerles cambiar de opinión y romper con su punto crítico considerándoles "problemáticos" por ser algo zurdos... y que, cómo consecuencia les meten dentro de un reformatorio.
A lo mejor esta historia les suena porque es lo que le pasó a miles de mujeres en este país entre 1941 hasta 1985, bien entrada la democracia. Este reformatorio tiene un nombre que se llama Patronato de Protección a la Mujer, una institución que se creó en 1902 creada para fines de protección e instrucción a la mujer en la época del reinado de Alfonso XIII, y que años más tarde con Franco sería la peor pesadilla para todas las jóvenes de este país sufriendo cualquier tipo de vejación, maltrato y chantaje disfrazado de disciplina.
Una de estas supervivientes fue Consuelo García del Cid, quien a través de sus novelas Las Desterradas Hijas de Eva, Ruega por Nosotras o Las Insurrectas del Patronato de Protección a la Mujer plasma las atrocidades que cometió el régimen con el futuro de este país por aquel entonces.
La escritora ha visitado este jueves la universidad de Las Palmas de Gran Canaria para participar en un conversatorio sobre este tema que marcó la historia de España en el laboratorio de Historia social y ciudadana de la institución académica.
"En Canarias existían este tipo de patronatos. Pero a las más rebeldes las mandaban a la península"
Consuelo García se ha asomado a La Ventana de Canarias para explicar su día a día encerrada en este institución: " obligaban a hacer pruebas de virginidad. El patronato fue una institución fascista y opresora que se llevó muchas vidas porque muchas chicas se autolesionaban y se suicidaban por las secuelas de las torturas y castigos que les hacían cumplir ahí dentro".
Consuelo destaca que tuvo compañeras canarias a las que sus familias metían en barcos en contra de su voluntad con destino a Barcelona y de ahí eran repartidas a los patronatos en función de lo insurrectas que fueran con respecto al régimen: " En Canarias existían reformatorios, pero no eran tan voluminosos y arduos como los de Madrid, Zamora o distintos puntos de Andalucía".
Del Cid apunta que estos patronatos eran dirigidos fundamentalmente por monjas de congregaciones eclesiásticas que eran las ordenadas a enseñar disciplinas a todas las mujeres rebeldes que denegaban la idea de dedicarse al hogar para ser buenas madres y esposas por encima de todo. Una disciplina que era la excusa para disfrazar la crueldad con la que trataban a las jóvenes promesas de la España de aquellos años.
Del Cid explica que la congregación que peores castigos imponía era la congregación de las Hermanas Oblatas que tenían en un mismo edificio orfanato y reformatorio: "Acogían a chicas huérfanas y a las que se hacían pis en la cama les ponían ortigas en la vulva o les obligaban a hacer hasta 150 cruces con la orina en el suelo".

Centro del Patronato de Protección a la Mujer de Adoratrices Madre Sacramento (València) / M. Palau

Centro del Patronato de Protección a la Mujer de Adoratrices Madre Sacramento (València) / M. Palau
"Si existiera a día de hoy el patronato ninguna adolescente estuviera suelta ahora mismo en la calle"
Consuelo hace una reflexión para todos los jóvenes que dicen que antes con franco se vivía mejor: "Si existiera a día de hoy el patronato ninguna adolescente estuviera suelta ahora mismo en la calle". García teme que las nuevas generaciones estén sembrando una idea que ni siquiera han vivido. Ideas ensalzadas por el auge de la extrema derecha tanto en el mundo como en España con partidos como Vox, nostálgicos de una vida que en su imaginario aparenta ser mejor, pero que lleva a episodios oscuros como los que vivió Consuelo hace más de 50 años y que podrían volver a repetirse

Marta Prieto
Periodista de informativos en la redacción de la Cadena SER en Canarias, antes en "A vivir que son dos...




