Jesús Sánchez: “He llegado más allá de mis propios sueños sin dejar de ser aquel niño que solo quería cocinar”
En Hoy por Hoy Cantabria descubrimos su faceta "más desconocida"
El Chef Jesús Sánchez en "Las Tres Canciones"
El chef Jesús Sánchez, alma del Cenador de Amós —tres estrellas Michelin y uno de los grandes referentes de la gastronomía española— protagonizó este jueves la sección ‘Las tres canciones’ en Hoy por Hoy Cantabria. Un viaje musical, vital y emotivo con el que el cocinero repasó su infancia, sus inicios, su llegada a Cantabria y hasta esa faceta menos conocida que lo acompaña desde siempre: su pasión por cantar.
“Me encanta cantar, además de apasionarme la música”, confesaba nada más arrancar la conversación, sorprendiéndose incluso de lo metido que estaba en la primera canción que sonaba en el estudio. Una pasión que, asegura, ha estado siempre ahí, aunque no forme parte de la imagen pública del chef.
Una infancia feliz y un sueño precoz
La primera canción elegida, un tema de Triana, le transporta a sus orígenes en Azagra, un pequeño pueblo navarro en el que pasó su niñez y adolescencia. Una melodía que marcó su salida del pueblo y su salto a la vida adulta: “Es la ruptura de un viaje… la ruptura con la adolescencia y mi separación de mis raíces”, explicaba.
De su infancia guarda un recuerdo luminoso: “Una infancia feliz, en pandilla, con amigos, jugando al fútbol y ayudando en el campo”. Y entre esas tardes de pueblo, empezaron a asomar sus primeros experimentos culinarios. A los 15 años, lo tenía clarísimo: quería ser cocinero. Lo curioso es que nadie se lo contagió en casa: “No había ningún antecedente. A mí lo que me gustaba realmente era comer”.
Gloria Estefan y el arranque de un sueño llamado Cenador de Amós
Su segunda canción lo situó en un momento clave: 1993, el año en que abrió el Cenador de Amós. Aquellos primeros meses, recuerda, eran interminables: recibir clientes, enlazar servicios y recoger la sala prácticamente de madrugada.
En ese ritual nocturno siempre sonaba Gloria Estefan: “Era imprescindible. Era el síntoma de que el servicio se había acabado… y nos daba energía para preparar la jornada siguiente”.
¿Por qué Cantabria?
El chef relató también cómo fue su llegada a la región. Estaba trabajando en Madrid y buscaba un cambio cuando se cruzó en su camino el cocinero navarro Pedro Larumbe.“Quiero cambiar de aires. ¿Qué me propones?”, le dijo. Larumbe le habló del Restaurante El Molino de Puente Arce, entonces la única estrella Michelin de Cantabria.
Así llegó en 1989 a Cantabria para asumir aquella cocina.
La historia de amor que nació entre fogones
En El Molino, además de crecer profesionalmente, encontró a su compañera de vida, Marian. No fue entre marmitas: “La conocí como clienta. Más bien, como alguien que trabajaba para una clienta habitual del restaurante”.
La historia tuvo incluso su particular “Celestina”: María, esposa del fotógrafo santanderino Eulogio Caridad, muy vinculados al restaurante.“En algún momento les di pena… y María se sintió en la obligación de presentarme a alguna de las chicas”, relataba entre risas.
La primera cita llegó pronto y, como él mismo resume, “a partir de ahí las cosas fueron bien”.
Bunbury y la vida cantada
La tercera canción lo llevó a una confesión inesperada: su gusto por cantar rancheras —desde niño, tras ver un concierto de Vicente Fernández— y su reciente descubrimiento de Enrique Bunbury, cuyas canciones interpreta ahora en reuniones con amigos. “Tengo un poquito más de tiempo para el ocio… y una de las cosas que me encanta es invitar a amigos a casa y terminar cantando” asegura.
Un mensaje al joven que empezó todo
Al final de la entrevista, se emocionó al pensar en aquel chaval de 15 años que soñaba con ser cocinero, sin imaginar hasta dónde llegaría.“Le diría que ha conseguido llegar más allá de los propios sueños… dedicándose a aquello que soñó”.
Lucía Pombo
Licenciada en Periodismo en la Universidad CEU...Licenciada en Periodismo en la Universidad CEU San Pablo de Madrid. Soy la directora y presentadora de Hoy por Hoy Cantabria