El cántabro que se convirtió en uno de los primeros vaqueros del norte de México
José de Escandón, nacido en 1700 en Soto de la Marina, fue el gobernador de la provincia de Nueva Santander a partir de 1750

José de Escandón, el primer vaquero fue de Cantabria
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Cantabria
José de Escandón es uno de esos personajes históricos que parecen sacados de una novela de aventuras. Nacido el 19 de marzo de 1700 en San Juan de la Canal, en Soto de la Marina (Cantabria), este hidalgo cántabro acabó jugando un papel decisivo en la configuración del norte de México y del sur de Estados Unidos. Con el tiempo, su figura quedaría asociada a la ganadería y la vida a caballo, lo que le ha llevado a ser considerado por muchos como uno de los primeros vaqueros del norte de México, un precursor lejano de la iconografía clásica del cowboy.
A los 15 años, en 1715, Escandón decidió embarcarse hacia América para “buscarse la vida”, como explica el historiador Héctor Campo en La Ventana de Cantabria. Allí se enroló de manera voluntaria en la Compañía de Caballeros Montados y Encomendados de Mérida, un cuerpo militar que operaba en territorios entonces conflictivos: el actual México, el sur de Estados Unidos y zonas codiciadas por potencias europeas como Francia e Inglaterra.
Muy pronto se ganó fama de soldado valiente, resolutivo y conocedor del terreno. Sus campañas lo llevaron a enfrentarse a ingleses en la laguna de Términos, a “pacificar” —según el lenguaje de la época— territorios indígenas como Querétaro y a sofocar rebeliones en Guanajuato. Todo ello le valió ascensos rápidos hasta llegar al rango de coronel, el máximo de su carrera militar.
Pero más allá de su trayectoria bélica, Escandón demostró ser también un visionario administrador. En 1748, el virreinato de Nueva España buscaba consolidar el dominio español en la franja norte del imperio. Varias propuestas fueron estudiadas, y la de Escandón —que ya conocía de primera mano el territorio— fue la seleccionada. Con un presupuesto de 115.000 pesos y 500 por cada colono, emprendió una expedición colosal para fundar poblaciones estables y asegurar la presencia española en la región.
El resultado fue extraordinario: entre 1748 y 1755 fundó o mandó fundar 24 ciudades, ocupando más de 70.000 kilómetros cuadrados. A aquella gran región se la bautizó como Nueva Santander, y muchos de los asentamientos llevaban nombres inspirados en su tierra natal: Soto la Marina, Santander, Güemes, Camargo, Reinosa, Revilla, Bedoya, Santillana o San Agustín de Laredo, origen del actual Laredo en Texas.
Convertido en gobernador de Nueva Santander, Escandón también recibió la Orden de Santiago y el título de Conde de Sierra Gorda. Fue él quien impulsó la ganadería extensiva en la zona, introduciendo métodos y prácticas que dieron origen a la cultura ranchera del norte de México y, por extensión, a la figura del vaquero que Hollywood popularizaría siglos después.
Su historia, sin embargo, también tuvo sombras. Fue juzgado por maltrato y esclavización de indígenas, acusaciones que para algunos eran parte de una leyenda negra alimentada por enemigos y rivalidades políticas. Murió en 1770, en un periodo de desprestigio y abandono institucional, aunque cinco años después sería exonerado, recuperando su buen nombre y todos sus honores, ya en manos de su hijo.
Hoy, su figura divide opiniones: mientras en México existen monumentos, calles y homenajes que llevan su nombre, en Cantabria su recuerdo es más complejo. Lo que es innegable es que José de Escandón dejó una huella imborrable en la historia del continente americano y que, en buena medida, la imagen del vaquero norteamericano tiene raíces cántabras gracias a aquel joven de Soto de la Marina que cruzó el océano en busca de futuro.

Eduardo Bermúdez Dapena
Licenciado en Periodismo por la Universidad del País Vasco. Redactor de la Cadena SER en Cantabria....




