La nostalgia y una "mala temporada": el sentir de los comerciantes del parque de la Vega, en Toledo, tras abandonar su "casa"
La nueva entrega de la sección Co-SER se ha detenido en uno de los espacios más emblemáticos de la capital regional

La nostalgia y una temporada "fatal": el sentir de los comerciantes de la Vega, en Toledo, tras abandonar su "casa"
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Toledo (Toledo)
La segunda fase de las obras de remodelación integral del parque de la Vega de Toledo ha conllevado la salida de los diferentes negocios que allí se encuentran. Negocios como el de Ricardo Vicente, quien regenta 'El Parque', que ha pasado de generación en generación. En su caso, la temporada se inicia durante el mes de marzo y se prolonga hasta la llegada del otoño. En su quiosco, vendía horchata, perritos calientes o bocadillos, "el actual quiosco lo construyó mi abuelo". Un quiosco que, ahora, son restos de escombros, puesto que ya se ha procedido a la demolición de las diferentes estructuras que albergaban los distintos negocios.

Trabajos de adoquinado en uno de los sentidos del Paseo de la Vega de Toledo / Alejandro Martín Carrillo

Trabajos de adoquinado en uno de los sentidos del Paseo de la Vega de Toledo / Alejandro Martín Carrillo
Negocios, también, como el de Casa Mariano, que es el más antiguo del que se tienen registros. A ambos, se suma el de Encurtidos Julián, Caballitos de la Vega o Catalino. Todos ellos, han tenido que realizar un parón obligado en sus negocios por el desarrollo de estos trabajos de remodelación. Un parón de seis meses que viene precedido de una temporada "mala", según confiesa el propio Ricardo Vicente en declaraciones a SER Toledo.
Todo ello, explica, porque durante estos últimos meses ha estado cerrado el propio parque de la Vega y, ese hecho, ha mermado el flujo de personas en esta zona de la ciudad "tienen que venir aposta a vernos a nosotros". Mismo sentir tiene Isabel de Ancos, quien genera ilusión entre los más pequeños en su carrusel de 'Los Caballitos de la Vega', "la temporada ha sido muy muy floja y solo ha dado para cubrir los gastos y poco más".
Amortizando, aún, reparaciones de la borrasca Filomena
Por su parte, el propio Vicente confesaba que, aún, no ha logrado amortizar la inversión que tuvo que hacer para reparar su quiosco, tras el paso de la borrasca Filomena por Toledo. Una borrasca que dejó acumulado de nieve que rondaron los 50 centímetros y que, seguidamente, vino acompañada de temperaturas que llegaron a los diez grados bajo cero.
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Precisamente, también, pone de manifiesto el desembolso de dinero que ha tenido que realizar para "vaciar" su quiosco. Una pequeña caseta "que cuenta con un gran sótano" y en el que albergaba recuerdos de las últimas décadas. De hecho, subraya, es la primera vez que ha tenido que decir adiós al edificio que construyó su abuelo con sus propias manos.
Aun así, tanto él como de Ancos miran al futuro con optimismo "esperamos que la remodelación atraiga a muchas personas al parque (...) lo hemos pasado fatal, nos lo merecemos". De hecho, Vicente ha avanzado que cambiará el nombre de su negocio cuando vuelva a la Vega y a su quiosco nuevo.
En el caso de Isabel, su negocio, estos últimos meses, se desplazó al parque de Sisebuto, justo enfrente de La Vega, aunque los datos de facturación no fueron los deseados. También, ella ha confesado que estuvo en conversaciones para trasladar este carrusel a la vecina localidad de Burguillos, aunque desechó esa alternativa al no salirle los números. Unos números que apenas salieron durante esta temporada en ese espacio de Sisebuto.
"No solo está en la Vega el quiosco Catalino"
También, con la llegada del cierre temporal de todos los quioscos de la Vega, en estas últimas semanas, se ha hablado mucho sobre el cese de actividad, en este espacio, de la churrería Catalino. Algo que ha valorado la propia Isabel de Ancos, quien recuerda que "no solo está en la Vega este quiosco (...) yo no tengo nada en contra de Catalino, Aquilino y José, pero hay más negocios en el parque de la Vega, que se nos ha olvidado".

Señalización especial del Paseo de la Vega de Toledo / Alejandro Martín Carrillo

Señalización especial del Paseo de la Vega de Toledo / Alejandro Martín Carrillo
De hecho, ha recordado, en la sección CoSER Toledo, que "el más antiguo es Casa Mariano y la horchatería El parque y, ahora, parece que solo está Catalino y eso es injusto (...) las dos últimas semanas solo se habla de Catalino, Catalino y Catalino y a mí me duele, porque somos más familias".
Precisamente, insiste en que se le debe de ofrecer una localización alternativa al resto de negocios que se asentaban en esta zona de Toledo y no solo a Catalino. Una churrería que está en trámites de asentarse en el barrio de Santa Teresa, según avanzaba el diario La Tribuna de Toledo, hace unos días.
¿Qué ocurrirá con Catalino? ¿Y con el resto de quioscos?
En cuanto a Catalino, en la actualidad, continua su actividad en una nave del Polígono Industrial de Toledo elaborando los churros y porras de encargo para diferentes locales de Hostelería de la ciudad. No obstante, hace unas semanas, tal y como ha podido confirmar esta emisora, inició un expediente de ocupación de vía pública en el parque del Crucero. Sin embargo, los informes de Policía Local y de la Concejalía de Obras y Servicios desaconsejaron dicha ubicación. Por un lado, por los problemas de tráfico que se podrían generar por aquellos que dejan el coche en doble fila y, por otro lado, porque no contaba con red de saneamiento. En este punto, los propietarios de Catalino aseguraron al consistorio que compartirían la acometida de agua que hay para el quiosco que allí hay ya instalado. Pero esa opción no convenció al Ayuntamiento.
Por este motivo, lo que, a día de hoy, hay por escrito es que los dueños de Catalino deben de dar, ahora, una localización alternativa. Localización que se está consensuando entre este comercio y el propio alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, que es quien encabeza estas negociaciones. Incluso, fuentes municipales consultadas por la SER, señalan al expresidente regional, José Bono, como uno de los mediadores entre ambas partes. Precisamente, Bono frecuentaba muchos días este negocio con décadas de historia en Toledo.

Imagen de archivo de los churros del kiosko Catalino de Toledo, situado junto a la Puerta de Bisagra / Cadena SER

Imagen de archivo de los churros del kiosko Catalino de Toledo, situado junto a la Puerta de Bisagra / Cadena SER
En este punto, La Tribuna de Toledo apuntaban a que se instalarían en el barrio de Santa Teresa. Sin embargo, aún habría que realizar los respectivos informes, como ocurrió con el parque del Crucero, para que el consistorio toledano dé el OK a su instalación. No obstante, según ha podido conocer la SER, ese puesto de churro, en principio, no se instalaría ni en la Plaza de Filipinas, junto a la sede de Eurocaja Rural ni en la Plaza del Poblado Obrero, que ya cuenta con un quiosco de titularidad municipal que explota un hostelero de la ciudad.
Eso sí, según fuentes municipales, un emplazamiento que técnicamente es viable es el que se encuentra a las faldas de las escaleras mecánicas de Recaredo. Allí, ya en las Navidades de 2024-2025, se instaló una churrería, por lo que, técnicamente hablando, no habría problemas. Aunque, de momento, no es una opción que tiene Catalino, quien, además ha estado pulsando el mercado inmobiliario en busca de los locales en régimen del alquiler o de compra-venta.
Eso en cuanto a Catalino, porque el quiosco El parque tampoco descarta buscar una ubicación temporal, entre los meses de marzo y junio, es decir, con el inicio de su temporada. De hecho, la mayor parte de la facturación de este negocio se concentra en primavera. Sin embargo, aún se trata de una idea y este negocio no ha comenzado los trámites para buscar esa posible ubicación temporal para la próxima primavera.
En cuanto al resto de negocios, de momento, optan por esperar a los seis meses de inactividad y volver ya en sus nuevos quioscos de la Vega. Unos quioscos que ocuparán los mismos comerciantes que había, antes de iniciarse la nueva fase de estos trabajos.
Un futuro con optimismo
A pesar de la mala temporada que han tenido estos negocios, todos ellos miran al futuro con optimismo y aseguran que "estas obras eran necesarias, el parque estaba que se caía a trozos". Un pulmón verde sobre el que no se actuaba desde hace décadas.

Estado en el que quedará el Parque de la Vega, una vez reformado / Ayuntamiento de Toledo

Estado en el que quedará el Parque de la Vega, una vez reformado / Ayuntamiento de Toledo
En este aspecto, Ricardo de Vicente avanza que "los quioscos son muy bonitos, yo he estado en uno de ellos y son una pasada, todo nuevo y misma estética". Precisamente, una de las actuaciones importantes es la construcción de nuevos quioscos, que contarán con una estética uniforme y cuyo techo emulará a la cúpula del antiguo Hospital de Tavera, tal y como ha recordado la concejal de Obras y Servicios de la capital regional, Loreto Molina, en declaraciones a la SER.

Las actuaciones que se llevarán a cabo en el Parque de la Vega / Ayuntamiento de Toledo

Las actuaciones que se llevarán a cabo en el Parque de la Vega / Ayuntamiento de Toledo
Un optimismo en estos trabajos que, también, es compartido por algunos ciudadanos de Toledo, quienes insisten en esa necesidad de remodelar uno de los lugares de esparcimiento de los toledanos.
Sin acuerdo en el reparto de los quioscos
En ese futuro, además, habrá que dirimir quien ocupa cada uno de los nuevos quioscos. Estructuras que se asentarán por todo el parque y no solo en su zona delantera o la más próxima a la carretera. Por ello, aún se siguen manteniendo conversaciones y esas negociaciones siguen en marcha. Negociaciones que están encabezando tanto Juan José Alcalde, portavoz del equipo de gobierno, como Juan Marín, edil de Promoción Económica. Y, de momento, no hay fumata blanca, aunque sí que se sabe que los Caballitos de la Vega cambiarán de emplazamiento. Y, precisamente, en función de ese emplazamiento volverán a abrir o no.
Una incógnita, recuerda de Ancos, motivada porque "mi puesto son lonas y hierros" e, insiste, no es recomendable ubicarlo en una zona en la que pueda ser castigado por las fuertes rachas de viento que se puedan producir. Por este motivo, "si me ponen al fondo donde va la zona infantil, seguramente no vuelva", aunque, de primeras, su sentir es volver a dar ilusión a los más pequeños.

Alejandro Martín Carrillo
Doble graduado en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Rey Juan Carlos. Coordinador...




