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Historia

Leonor Serrano de Pablo, una pionera de la educación y el derecho

Pedagoga, abogada y referente del feminismo temprano, su trayectoria la convirtió en una figura clave de la renovación educativa en España

Postales Manchegas | Leonor Serrano, la pionera manchega que llevó la pedagogía Montessori a España

Ciudad Real

El espacio de Hoy por Hoy Ciudad Real Postales Manchegas ha dedicado uno de sus últimos programas a la figura de Leonor Serrano de Pablo, una de las mujeres más relevantes y avanzadas de su tiempo en el ámbito educativo y jurídico. Nacida en Hinojosas de Calatrava en 1890 y fallecida en Madrid en 1942, su vida estuvo marcada por una inteligencia precoz, una firme vocación pedagógica y un compromiso constante con la mejora de la educación y la situación de las mujeres.

Sobre su perfil han ahondado Esther Almarcha e Isidro Sánchez, directora y colaborador honorífico del Centro de Estudios de Castilla-La Mancha.

Leonor Serrano destacó desde muy joven. Procedente de una familia humilde, su talento llamó la atención tras participar en un concurso académico en Pozoblanco, lo que motivó que la propia reina impulsara una beca para que pudiera continuar sus estudios. Inició su formación en Magisterio en Toledo y Guadalajara, completándola posteriormente en la Escuela Superior de Madrid, donde comenzó su carrera como inspectora de enseñanza, una labor entonces reservada casi exclusivamente a los hombres. Fue, de hecho, una de las primeras mujeres en acceder a este cuerpo.

Su trayectoria profesional la llevó a Barcelona, donde desarrolló una intensa actividad pedagógica y alcanzó un notable reconocimiento. Allí encabezó un grupo de maestras que viajó a Roma para formarse en el método Montessori, convirtiéndose en una de las principales divulgadoras de esta pedagogía innovadora en España. Su papel fue clave tanto en la aplicación práctica de estas nuevas metodologías como en su difusión a través de libros, artículos y conferencias.

Además de su labor educativa, Leonor Serrano mostró siempre una profunda sensibilidad social. En sus escritos y actuaciones puso el foco no solo en la educación de las niñas, sino también en la formación de las madres y en la lucha contra la pobreza, un contexto que ella misma había conocido de primera mano. Esta preocupación por la realidad social la llevó a estudiar Derecho, con el objetivo de comprender la legislación y poder defender con mayor eficacia los derechos de las mujeres. Fue también una de las primeras abogadas españolas.

Su vida personal estuvo marcada por la tragedia. Durante la Guerra Civil, su marido y su hijo fallecieron en un bombardeo. Tras el conflicto se exilió brevemente en Francia, aunque regresó a España para cuidar de su madre, ya anciana. La posguerra supuso para ella un periodo difícil, marcado por la represión y las limitaciones profesionales, y falleció a los 52 años, antes incluso que su propia madre.

Pese a su muerte temprana, el legado de Leonor Serrano de Pablo ha perdurado. Cuenta con un amplio número de publicaciones y sigue siendo objeto de estudios y monografías. Su reconocimiento institucional comenzó en Cataluña, donde el Ayuntamiento de Barcelona creó el Premio Leonor Serrano de Pablo de actividades culturales. Posteriormente, Castilla‑La Mancha instauró un premio con su nombre destinado a conceder becas universitarias a hijos e hijas de mujeres víctimas de violencia de género.

Leonor Serrano representa el perfil de una mujer pionera que supo abrirse camino en ámbitos vedados a su género, impulsó la renovación pedagógica en las primeras décadas del siglo XX y defendió una educación más libre, activa y consciente. Su figura se inscribe hoy entre las grandes referentes femeninas de la historia de Castilla‑La Mancha, recuperadas en el Diccionario Biográfico de Castilla-La Mancha.