La interminable espera por los anexos del Escartín
Los trabajos no cumplen los plazos y algunas familias deberán asumir más semanas de desplazamientos
Anexos Pedro Escartín. Foto: Ayto Gu
Pedro Escartín
Las obras de remodelación de los campos anexos del Pedro Escartín no cumplen los plazos previstos y uno de los terrenos no podrá utilizarse en lo que queda de temporada. Así se trasladó este lunes a las familias de los jugadores, que llevan meses entrenando fuera de la ciudad. Esta rehabilitación comenzaba a en noviembre y tenía un plazo previsto de 10 meses.
Los trabajos, iniciados en noviembre con una inversión de 500.000 euros, se han visto afectados por semanas de lluvias y por el mal estado inesperado de la base del terreno, cuyo deterioro obliga ahora a una reparación integral y a duplicar prácticamente el coste.
Reorganización de los equipos de la cantera
Como consecuencia de los retrasos, varios equipos de la cantera del club morado deberán continuar entrenando en instalaciones de Quer y Fontanar, donde ya trabajan desde que comenzaron las obras. Pese a ello, en las últimas semanas se han logrado algunos avances para reducir el impacto, el Ayuntamiento ha alcanzado acuerdos con los colegios Diocesano y Salesianos, que han cedido franjas horarias libres en sus campos. Gracias a esta colaboración, cerca de 90 jugadores de las categorías inferiores del Dépor han podido regresar a la capital para entrenar, evitando así desplazamientos diarios fuera de Guadalajara.
La reorganización también ha implicado ajustes en otros clubes de la ciudad, especialmente los que entrenan en La Fuente de la Niña, que han reagrupado grupos y horarios para liberar espacio y facilitar la vuelta parcial de la cantera morada.
Aunque esta solución garantiza unas instalaciones de mayor calidad a largo plazo, implica prolongar la reubicación de los equipos. Y, una vez más, los principales perjudicados serán los jugadores de la cantera y sus familias, que continuarán asumiendo desplazamientos y ajustes en su organización diaria.
Desde luego, la situación también perjudica a Guadalajara, que con frecuencia presume de ser una ciudad comprometida con el deporte.