Cuenca, el río Júcar y el paraje de San Isidro: una ruta entre hoces y miradores
Recorrido por el entorno de la capital conquense entre la historia y el paisaje en un itinerario accesible de 5,5 km

Naturaleza y patrimonio en la ruta Cuenca, el Júcar y San Isidro
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Cuenca
Cuenca se descubre muchas veces caminando. No solo en sus calles históricas, sino también siguiendo los senderos que la rodean y que explican su relación íntima con el paisaje. Uno de esos recorridos es la ruta Cuenca, Júcar y San Isidro, un itinerario que combina naturaleza, historia y vistas privilegiadas de la ciudad.
El trazado, de algo más de cinco kilómetros y medio, recorre algunos de los parajes más apreciados por los conquenses desde hace generaciones. La propuesta la describe Francisco Javier Rodríguez Laguía, presidente de la asociación cultural CuenCANP, dentro del conjunto de rutas recogidas por el Ayuntamiento para conocer el entorno natural de la ciudad.
Se trata de un paseo accesible, pensado para disfrutar sin prisas del río Júcar, de la hoz y del camino de San Isidro, con el aliciente final de regresar al casco antiguo tras un recorrido que une paisaje y patrimonio, y que hemos descrito en el espacio Caminos, naturaleza y patrimonio que emitimos cada miércoles en Hoy por Hoy Cuenca.
El itinerario forma parte del trabajo editado por el Ayuntamiento de Cuenca bajo el título Espacio Natural, rutas y sendas principales de la ciudad y sus alrededores. En esta publicación se recogen 15 itinerarios: siete en torno a la ciudad y ocho por sus pedanías, que incluyen enclaves como Cólliga, Colliguilla, La Melgosa, Mohorte, Nohales, Tondos, Valdecabras y Villanueva de los Escuderos.

Plano de la ruta.

Plano de la ruta.
Salida desde el Recreo Peral
La ruta comienza en el Recreo Peral, punto de encuentro habitual para quienes se acercan a la hoz del Júcar. Desde allí, junto a la conocida fuente del Abanico, de la que ya se ha contado su historia y leyenda en otros recorridos, se inicia un camino circular y relativamente corto.
El trazado se ha ajustado precisamente para evitar una dificultad excesiva, ya que incluye una subida hasta la parte alta de la hoz. Por ese motivo, el recorrido se ha planteado como una excursión asequible, pensada para disfrutar del entorno más que para poner a prueba la resistencia física.

Perfil de la ruta.

Perfil de la ruta.
A la orilla del Júcar
Desde el inicio se avanza hacia el norte por la margen izquierda del río, coincidiendo con el Camino Natural del Júcar. El sendero discurre a la altura del agua, ofreciendo una perspectiva cercana de la hoz y de sus paredes verticales de dolomía, una roca caliza que define la identidad geológica de Cuenca.
El contraste entre las aguas verde turquesa del río y la profundidad de la hoz acompaña al caminante durante varios kilómetros. En este tramo se van dejando atrás numerosos puntos de interés bien conocidos por los conquenses.
Más información
A la izquierda del camino quedan enclaves como el puente de los Descalzos o la llamada playa, un antiguo punto de carga y descarga de las maderadas que transportaban troncos desde la sierra. También aparecen los restos de la ermita de San Juan de la Ribera, hoy en ruinas, y la minicentral de las Grajas, situada a casi tres kilómetros del inicio.
Todo este tramo recuerda la importancia histórica del Júcar como vía de transporte y como eje económico y social de la ciudad.

Puente de los Descalzos sobre el río Júcar en Cuenca.

Puente de los Descalzos sobre el río Júcar en Cuenca.
Deporte y ocio
El recorrido coincide además con una zona muy activa desde el punto de vista deportivo. En este entorno es habitual encontrar escaladores en las riscas, piragüistas en el río o personas practicando senderismo, pesca, ciclismo de carretera y de montaña, carrera o incluso vuelo con y sin motor.
“Rara es la vez que, con buen tiempo, no veamos algún piragüista en el río o algún escalador en las paredes”, se señala durante la descripción del itinerario, subrayando el carácter vivo y multifuncional de este espacio natural.
Camino de San Isidro
La ruta ofrece dos perspectivas muy distintas del Júcar. Tras el tramo junto al lecho del río, llega el momento de ascender por el camino de San Isidro. A partir de la zona de las Grajas, el firme se vuelve asfaltado, lo que facilita la subida hasta la parte alta de la hoz.
Durante el ascenso se suceden varios miradores que regalan panorámicas espectaculares. Son paradas casi obligatorias para contemplar la ciudad desde lo alto y para capturar imágenes que resumen la singularidad del paisaje conquense.

Brumas y nieblas matinales sobre la hoz del Júcar en la ciudad de Cuenca. / Cadena SER

Brumas y nieblas matinales sobre la hoz del Júcar en la ciudad de Cuenca. / Cadena SER
Miradores y muralla
Muy cerca de la ermita de San Isidro se alcanza el mirador José Luis Coll, uno de los más recientes, desde el que se domina la hoz antes de entrar en la ciudad. Poco después aparece el castillo donde destaca el lienzo de muralla conservado.
En este punto la ruta coincide con el GR66, un sendero de gran recorrido que atraviesa la provincia y que llega desde el norte, arrancando en el Puente Martinete sobre el Tajo. El paso por el Arco de Bezudo marca la entrada al casco antiguo.

Muralla y arco del Bezudo en Cuenca.

Muralla y arco del Bezudo en Cuenca.
San Isidro de Arriba
El recorrido pasa junto a la ermita de San Isidro de Arriba, un enclave cargado de historia. Está situada en lo alto de la hoz del Júcar y su construcción comenzó en 1729 por iniciativa del entonces obispo de Cuenca, don Juan de Lancaster, con el apoyo de los canónigos Álvaro e Isidro de Carvajal.
La propuesta inicial partió del inquisidor Juan Francisco Luján Arqué y Astelo, que deseaba crear un lugar de enterramiento en la parte alta del castillo para canónigos y sus descendientes. Las obras quedaron paralizadas durante un tiempo y no se retomaron hasta 1737.
Este espacio es hoy conocido como el cementerio de San Isidro de Arriba, diferenciado del de San Isidro de Abajo. Desde 1980, una parte del recinto, separada por un muro y una verja, acoge el enterramiento de personalidades de la ciudad como Fernando Zobel, Antonio Saura, Bonifacio Alfonso, Luis Marco Pérez, Federico Muelas, Florencio Martínez Ruiz o Miguel Zapata, entre otros.

Cementerio de San Isidro en Cuenca. / Paco Auñón

Cementerio de San Isidro en Cuenca. / Paco Auñón
Tradición y cuidado del entorno
La ruta también es una oportunidad para recordar el trabajo de la Hermandad de San Isidro de Arriba, implicada en el mantenimiento del espacio y en la organización de actividades tradicionales. Entre ellas destacan el Belén navideño, la hoguera o la bendición de los campos durante las celebraciones del patrón de los agricultores.
Estas iniciativas mantienen vivo un enclave que combina paisaje, espiritualidad y memoria colectiva.
Un regreso al corazón de Cuenca
El itinerario concluye entrando de nuevo en el casco antiguo de Cuenca, declarada Patrimonio de la Humanidad. Desde allí, cada caminante puede decidir el punto exacto donde dar por finalizada la ruta.
La propuesta Cuenca, Júcar y San Isidro resume en poco más de cinco kilómetros la esencia del entorno conquense: un diálogo constante entre naturaleza, historia y ciudad, que invita a seguir explorando a pie los paisajes que han marcado su identidad.

Paco Auñón
Director y presentador del programa Hoy por Hoy Cuenca. Periodista y locutor conquense que ha desarrollado...




