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Historia

La hazaña de un soldado de Cuenca que sobrevivió camuflado entre los muertos

El escritor Manuel Amores rescata la historia de Pedro Arquero y otros combatientes conquenses en la guerra de Marruecos

Un carpintero de Cuenca y su milagrosa huida de una guerra olvidada

Cuenca

Pedro Arquero era carpintero y vecino de Horcajo de Santiago (Cuenca) cuando fue enviado a Marruecos para cumplir el servicio militar. Nadie podía imaginar que acabaría protagonizando una de las historias de supervivencia más extremas de la llamada guerra olvidada.

Su caso forma parte del libro Soldados conquenses en la guerra olvidada. Marruecos 1906-1927, del historiador y escritor Manuel Amores, una investigación que rescata del silencio a cientos de soldados de Cuenca que participaron en un conflicto marcado por el desastre militar y humano.

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El punto de partida del trabajo de Manuel Amores es claro: recuperar nombres, rostros e historias de hombres que desaparecieron de la memoria colectiva. El autor explica que este libro surge como una continuación natural de una obra anterior dedicada a los militares de Cuenca y su provincia desde el siglo XIII hasta el XXI.

“Uno de los capítulos eran la gente que participó en esta guerra, entonces me interesé en el tema y por eso decidí intentar componer un libro de los soldados de la guerra, la segunda guerra de África o guerra del Rif de la provincia”, señala.

El resultado es una investigación centrada en la participación de más de 200 conquenses en la guerra de Marruecos entre 1906 y 1927, aunque el propio autor aclara que fueron muchos más los movilizados. La diferencia está en la documentación disponible.

El alto comisario, general Dámaso Berenguer -con traje de tela de chilaba-, visita en 1921 Monte Arruit, donde perecieron o fueron hechos prisioneros los hombres de la columna Navarro tras el desastre de Annual. / EFE

La hemeroteca como archivo de la memoria

Ante la escasez de registros oficiales completos, Amores encontró en la prensa local una fuente fundamental. En concreto, la hemeroteca digitalizada de El Día de Cuenca, periódico de la época, permitió reconstruir trayectorias personales imposibles de rastrear por otras vías.

“Eso ha sido definitivo para la composición del libro”, explica. En sus páginas aparecen listados de soldados heridos o fallecidos, ayudas concedidas a familias, pensiones y apoyos económicos. “Yo calculo que en la prensa aparecen sobre 300 soldados más o menos”, apunta, aunque insiste en que el número real de conquenses que combatieron fue superior.

Este trabajo documental permite poner cifras y nombres a un conflicto que, en palabras del autor, fue “totalmente desastroso” tanto en lo económico como en lo humano.

Una guerra marcada por el desastre

La guerra de Marruecos, también conocida como segunda guerra de África o guerra del Rif, se prolongó de forma intermitente desde 1909 hasta 1927, aunque sus antecedentes se remontan a décadas anteriores. Amores recuerda que ya en la primera guerra de África, entre 1859 y 1860, murieron unos 4.000 soldados españoles.

Tras la Conferencia de Algeciras de 1906, España y Francia asumieron la gestión de sendos protectorados. España ocupó el norte, por su cercanía a Melilla, lo que dio paso a un conflicto largo, irregular y muy costoso. “No todos los días había combates, pero muy de cuando en cuando había batallas”, explica el historiador.

El Desastre de Annual. / ARCHIVO HISTÓRICO DE ALCALÁ DE HENARES

Pedro Arquero y el Regimiento de Alcántara

Entre las 17 biografías detalladas en el libro destaca con especial fuerza la de Pedro Arquero, soldado raso natural de Horcajo de Santiago. Encajado en el Regimiento de Alcántara, participó en uno de los episodios más dramáticos de toda la guerra.

“El acuartelamiento quedó prácticamente aniquilado”, relata Amores. De cerca de un millar de soldados, apenas sobrevivieron unas decenas. Pedro Arquero fue uno de ellos gracias a una decisión extrema: se tumbó entre los cadáveres y se camufló entre los muertos cuando los camiones comenzaron a recoger los cuerpos.

“Así consiguió salvar el pellejo”, resume el autor. Décadas después, la historia la recuerdan sus descendientes, uno de los cuales, su hija Elisa fue protagonista de un reportaje reciente.

Restos de los escuadrones con que dio las cargas el teniente coronel Fernando Primo de Rivera.

El capellán del Barranco del Lobo

Otra de las figuras destacadas es la del capellán Jesús Moreno Álvarez, natural de Horcajada de la Torre. Su actuación durante el combate del Barranco del Lobo le valió la Laureada de San Fernando.

“Iba en la sección en la que el teniente murió y no quedó ningún mando, y él tomó el mando de la sección y logró salvar la vida a bastantes chavales”, explica Amores. Años después, su historia tuvo un final trágico al ser asesinado en la retaguardia.

Historias de cautiverio y supervivencia

El libro recoge también episodios menos conocidos pero igualmente extremos, como el de un soldado raso capturado junto a otros compañeros. Aprovechando un descuido del centinela, logró escapar y salvar la vida, mientras otros decidieron quedarse y acabaron siendo ejecutados.

“Te identificas mucho con la gente cuando hablas de biografías concretas”, reconoce el autor, que subraya la carga humana de estas historias frente a la frialdad de los datos bélicos.

Anastasio López Santoyo, de Cuenca, muerto en el Desembarco de Alhucemas, septiembre de 1925.

Un aviador de Las Pedroñeras

Entre los perfiles más singulares figura el del teniente de aviación Félix Martínez Ramírez, natural de Las Pedroñeras. Formado como piloto en Albacete, participó en operaciones aéreas clave en el Rif.

En una de ellas, gravemente herido y con el avión dañado, logró completar la misión, lanzar la última bomba y aterrizar con éxito. Esa acción le valió la Cruz Laureada de San Fernando. Años después, fallecería, cerrando una trayectoria marcada por el riesgo extremo.

Para Manuel Amores, estas historias permiten comprender mejor la dimensión humana de un conflicto que no debería repetirse. “Conceptos bélicos que no se deberían producir nunca”, afirma.

Paco Auñón

Director y presentador del programa Hoy por Hoy...