El camino para interrumpir el embarazo en Castilla-La Mancha: en clínicas privadas concertadas, por los objetores médicos
La mayoría de los ginecólogos se acogen a su derecho de objeción de conciencia. Decenas de asociaciones han solicitado a la Junta que se garantice el derecho a abortar en la sanidad pública

Paco Valero de ACAI y Rafaela Alonso de Amnistía Internacional se pronuncian sobre las objeciones de conciencia en la sanidad pública que impiden realizar interrupciones del embarazo en la sanidad pública
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Ciudad Real
Hasta 40 asociaciones y plataformas feministas de mujeres de la región, - incluido Médicos del Mundo y organizaciones como Amnistía Internacional -se han dirigido a la Junta de Comunidades para que se garantice el derecho al aborto en la sanidad pública. Una petición que han formalizado con el envío de 275 postales firmadas por la ciudadanía de distintos puntos de la comunidad autónoma.
Hoy por hoy el 99,94% de las interrupciones voluntarias del embarazo se realizan en clínicas privadas concertadas. Nos hemos preguntado a raíz de esta iniciativa cómo es el recorrido que sigue una mujer en esta situación en nuestra CCAA.
Las Asociaciones se quejan de falta de información accesible, protocolos, folletos en los centros de salud y que queda a la voluntad de cada profesional recibir esta información básica y de Asociaciones de Mujeres que también se prestan a asesorarlas, si se lo requieren.
El primer paso es acudir al médico de cabecera que la derivará a las clínicas que están homologadas en la región, -en el caso de Castilla-La Mancha, en Albacete , Miguelturra en Ciudad Real y Madrid - es una intervención ambulatoria, que después de unas horas en observación, se regresa a casa y sin coste para la paciente, es financiada por la sanidad pública. Eso sí con un máximo de 14 semanas, para llevarla a cabo según explica Paco Valero vocal de la Asociación ACAI, Clínicas Acreditadas para la Interrupción del embarazo en Castilla La Mancha.
Objetores de conciencia
La realidad del día a día es que la mayoría de los ginecólogos son objetores de conciencia, es decir que practicamente todo el servicio de Ginecología se acoge a ese derecho y de ahí que Sanidad lo concierte con centros privados, que según recalca Paco Valero, están homologados y cumplen con lo que prescribe la ley tanto en número de profesionales como en instrumental específico a utilizar.
La representante de Amnistía Internacional advierte que aunque ya existe un registro de objetores, no se facilita información de cómo se está organizando el servicio para asegurar el derecho al aborto. Reiteran que "deben ser compatibles el derecho a al objeción y la interrupción voluntaria del embarazo".
Desde el SESCAM corroboran que en la sanidad pública los profesionales de Ginecología se acogen a la objeción de conciencia pero la respuesta a las personas que requieren de la IVE -interrupción voluntaria del embarazo- se ofrece a través de convenios con estas clínicas privadas. La portavoz del gobierno en Castilla La Mancha Esther Padilla señala que no se puede obligar a ningún profesional a que los realice si no es su deseo, el gobierno establece acuerdos con estas clínicas para que las mujeres puedan ejercer sus derechos cuando toman esa decision", añade.
Más de 3500 IVE en 2024
Según la estadística del Ministerio de Sanidad, con datos de 2024, en la región se registraron 3579 IVE, (es una tasa de 9,83 de cada 1000 mujeres entre los 15 y 44 años, por debajo de la media nacional que se situa en 12,36). En su mayoría a petición de la mujer cuando estaban en la octava semana o menos; las edades están comprendidas entre los 15 y 44 años, con un nivel educativo de estudios primarios, la mayoría, el 70% eran castellano-manchegas, -solo un 30% de origen no español-y al menos un 20% de mujeres que acuden al aborto de repetición

Carmen del Campo
Jefa de Contenidos del Grupo de emisoras en la provincia de Ciudad Real. Licenciada en "Periodismo"...




