El penúltimo horno artesano de Puertollano dice adiós, y con él una manera de hacer y vivir el pan y de perfumar las madrugadas
La panadería de Luis y Alfonso Carrión de la calle Miguel Servet encara sus últimos meses tras siete décadas de trayectoria
Alfonso y Divi Carrión, en su panadería de Puertollano
Puertollano
Un negocio con más de setenta años de vida vive sus últimos meses en Puertollano. El penúltimo horno artesano de esta ciudad dice adiós, y con él una manera de hacer y vivir el pan, y de perfumar las madrugadas. Lo hará en septiembre, después de más de setenta años de actividad, insomnios y delicioso olor a masa y pan recién cocido por las noches en el número 28 de la calle Miguel Servet. La panadería de Luis y Alfonso Carrión, y también de Divi, por Divina (aunque su nombre no figure en la denominación del negocio) cierra sus puertas por jubilación, y el barrio entero ya les echa de menos. Aquí pueden escucharles
Adiós al penúltimo gran horno de pan de Puertollano/CLM4358978_Entrevista a Alfonso y Divi Carrión, panaderos artesanos de Puertollano que se jubilan y cierran su horno después de más de setenta años de historia
Carrión es el apellido del pan por antonomasia en la comarca de Puertollano, con otro horno artesano en Argamasilla de Calatrava y muchos despachos de pan que se fueron abriendo en diferentes lugares de Puertollano. En la actualidad y hasta septiembre, hornean y venden pan candeal, pan moreno y pan de migas, todo a partir de masa madre y con los mismos proveedores que ya tenían sus padres hace más de medio siglo
Alfonso Carrión, en el horno
Y además del pan dulces, bizcochos, lazos y otras delicias. Por el camino quedaron las tartas de canela, que dejaron de hacer hacer apenas unos meses, y el reparto a domicilio, muchos años a, a lomos de una borriquilla.
Más de setenta años de una vida dedicada al pan, en todas sus formas, dan para mucho, pero también quitan. Quitan horas de sueño y quitan un tiempo precioso a la familia que ahora, en la jubilación, intentarán recuperar. De cara al futuro, lo único seguro es el cierre, porque no hay relevo generacional. Si algún loco, decía literalmente Alfonso, quiere quedarse con el horno, se podría hablar, pero a día de hoy no parece una posibilidad cercana
Interior del horno artesano de Luis y Alfonso Carrión
El barrio perderá uno de sus referentes no solo comerciales o gastronómicos, sino también emocionales. Una tahona de enorme fachada de cemento, con una puerta pequeñita a un lado, y en el interior, pan de toda la vida y dulces recién hechos.
Antiguo horno que todavía se conserva en la panadería
Y miles y miles de horas de trabajo y desvelos de una familia consagrada al pan nuestro de cada día que se retira, y con ellos se marcha el penúltimo gran horno artesano de Puertollano como vestigio de un tiempo que no volverá
Mario Carrero
Es filólogo hispánico por la UCLM y licenciado...Es filólogo hispánico por la UCLM y licenciado en Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid. Desempeña funciones de redactor responsable de contenidos en Radio Puertollano Cadena SER.