La importancia del 7 de agosto en Aranda de Duero
Conocemos la relevancia que tuvo esta fecha en la capital ribereña y el por qué se nombró con ella a la actual Plaza de la Constitución

La importancia del 7 de agosto en Aranda de Duero
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Aranda de Duero
Este lunes la fecha del calendario se sitúa en el 7 de agosto, un día muy especial para Aranda de Duero, que tuvo de hecho una plaza a su nombre (la actual plaza de la Constitución), y que aún muchos llaman así. Pero, ¿a qué se debe la relevancia de esta fecha? Lo hemos conocido precisamente en su día junto a Máximo López Vilaboa, que nos ha desgranado al completo esta peculiar historia, y que atestigua este día tan especial con las fotografías que integran el artículo.
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Generosidad en pro del crecimiento
"En los años de transición entre los siglos XIX y XX se produce un primer fenómeno de industrialización, motivado principalmente por la puesta en marcha en 1895 del ferrocarril Valladolid-Ariza, que posibilita la comercialización de muchos de los productos de la zona. Es cuando los viejos molinos harineros se convierten en grandes fábricas con moderna tecnología y algunos son aprovechados también para producir electricidad. Una fecha clave dentro de este proceso de industrialización es el 7 de agosto de 1959. El entonces alcalde, Luis Mateos, convocó una reunión en el Cine Aranda a los propietarios de fincas rústicas del futuro Polígono Industrial Allendeduero. Se contaba con grandes posibilidades para que Aranda fuera favorecida dentro de los planes de Desarrollo que iban a poner fin definitivo a la autarquía económica del franquismo. La generosidad de 301 arandinos, cediendo sus tierras para este fin, posibilitó que nuestra ciudad se pusiera en vanguardia de este proceso de industrialización", indica.

Luis Mateos se dirige a un grupo de agricultores en 1959 / Máximo López Vilaboa

Luis Mateos se dirige a un grupo de agricultores en 1959 / Máximo López Vilaboa
La generosidad y altura de miras de la casi totalidad de los propietarios del actual Polígono Industrial Allendeduero posibilitaron que Aranda pasara en pocos años de ser una localidad eminentemente agrícola a una pujante ciudad industrial. "La fecha del 7 de agosto se convertía en un símbolo de homenaje en el que se quería englobar a una colectividad anónima que abarcaba a más de 400 propietarios. Se buscaba que Aranda fuera declarada 'Polo de Desarrollo Industrial', algo que se frustró en la misma mesa del Consejo de Ministros a favor de Burgos a causa de oscuras maniobras políticas. Aranda será incluida finalmente en un plan mucho menos ambicioso como era el 'Plan de Descongestión de Madrid' pero esto no evitó que por las gestiones municipales y personales de Luis Mateos, se pudiera instalar una gran fábrica de Michelin en Aranda", cuenta Maxi.

Luis Mateos en un homenaje / Máximo López Vilaboa

Luis Mateos en un homenaje / Máximo López Vilaboa
Fiesta por el 7 de agosto
El 7 de agosto de 1960 tuvieron lugar en Aranda de Duero dos jornadas memorables en las que el ayuntamiento programaba unas llamadas 'Fiestas extraordinarias' durante el 6 y 7 de agosto de 1960. En este fin de semana se fijaba por primera vez el 7 de agosto como fiesta propia de Aranda, como homenaje a todos los arandinos que colaboraron con el impulso industrial. Ese mismo 7 de agosto de 1960 se inauguraba la céntrica Plaza del 7 de agosto (actual Plaza de la Constitución) y se interpretaba por primera vez el Himno de Aranda.

Primera interpretación del Himno de Aranda / Máximo López Vilaboa

Primera interpretación del Himno de Aranda / Máximo López Vilaboa
Aunque desde 1982 la plaza se llama oficialmente “Plaza de la Constitución” la antigua denominación sigue siendo muy popular. Casualmente en el cincuentenario de la inauguración de la plaza se han acometido unas obras de remodelación, en 2010.
La charla al completo con Máximo López Vilaboa puede reproducirse en el audio superior.




