Trampas al solitario

Juan Miguel Alonso

León
Entre las ultimas aleluyas provinciales de la mal llamada IA encontramos la denuncia de cuatro adolescentes en Villablino a las que algunos infames compañeros de instituto han desnudado con alguna aplicación festiva y han puesto a rular por la red para que quede vestigio de su lobotomía.
Es esta la última, pero no la única de la desgracias que acompañan a esta plaga. No sé si descubro algo o ya es materia conocida que muchos de los alumnos desde el Bachillerato hasta la Universidad han sustituido su inteligencia natural y sus esfuerzo claro, por la cómoda pulsación de la tecla inteligente y la cosecha del algoritmo estúpido. Son legión los infantes que han sustituido, a la hora de hacer sus trabajos, la bibliografía recomendada por las facilidades de Gemini, Chat GPT o Copilot. Hace unos días , una amiga, profesora jubilada de Universidad, colgaba horrorizada en las redes el anuncio de una empresa que se ofrecía para hacer YFG; TFM y hasta Tesis doctorales por un módico precio. De nuevo el trampantojo facilitando la vida.
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DescargarEsta ruina, como ya sabemos, no sólo lo es para los presuntos beneficiarios de la estafa, sino también , y, sobre todo, para los benditos honrados que siguen dejándose los ojos y las horas en hacer su trabajo.
Con todo, el problema echa raíces en terreno más profundo y pantanoso: la inquietante desaparición de cualquier consideración ética que sea contraria al propio beneficio. Esta desgracia cala hasta los huesos en el tejido social y nos aboca a crear nuevos ídolos, como el Cesar que avala el genocidio palestino, o el saqueo ucraniano. En su inocencia, la infantería piensa que puede jugar y ganar con esas cartas marcadas del capo, pero en realidad, su triunfo va a durar menos que el vuelo del astronauta Calleja.




