Urraca, 900 años después: la reina que gobernó como un rey y murió un 8 de marzo
La historiadora Sonia Vital Fernández ha publicado el libro, Urraca. Una reina en el trono de un rey, en el 900 aniversario de su muerte en Saldaña

PALENCIA, 06/03/2026.- La historiadora Sonia Vital Fernández ha publicado el libro, Urraca. Una reina en el trono de un rey, en el 900 aniversario de su muerte en Saldaña (Palencia), el 8 de marzo de 1126, y aprovecha la coincidencia de su aniversario con el Día Internacional de la Mujer para hablar, en una entrevista a EFE, sobre la importancia de revisar la historia de mujeres como Urraca I de León, la primera reina que gobernó por derecho propio en la Europa medieval. / Agencia EFE

Palencia
El 8 de marzo de 1126 murió en Saldaña (Palencia) la reina Urraca I de León. Nueve siglos después, la coincidencia con el Día Internacional de la Mujer ofrece una oportunidad simbólica para volver sobre una figura que rompió el mayor techo de cristal político posible en su tiempo.
Urraca I fue la primera reina titular y soberana por derecho propio en el Occidente medieval y ejerció el poder regio con la misma autoridad que cualquier rey, motivos más que suficientes para que Saldaña conmemore este 2026 los 900 años de su muerte con actividades institucionales, culturales y académicas.
Entre ellas, una revisión histórica en forma de publicación que lleva por título 'Urraca. Una reina en el trono de un rey' (Desperta Ferro Ediciones), obra de la historiadora y medievalista Sonia Vital Fernández, una especialist6a en estructuras de poder del siglo XII.
Para Vital la efeméride es mucho más que una redonda: "No todos los días se cumplen 900 años de la muerte de una reina que ejerció el poder regio de forma efectiva y con pleno reconocimiento. Eso ya justifica volver a mirarla", sostiene en una entrevista a EFE.
Que muriera un 8 de marzo, fecha que conmemora ahora el Día Internacional de la Mujer, es una coincidencia histórica que sin embargo "sí puede servir como ocasión para reflexionar sobre el poder femenino en la Edad Media y sobre cómo determinadas mujeres ocuparon espacios que no estaban pensados para ellas", ha reconocido.
Ni consorte ni regente
Urraca accedió al trono en 1109 como heredera legítima tras la muerte de su padre, Alfonso VI, sin un descendiente varón que pudiera sucederle: "Gobernó por derecho propio. No en nombre de un marido ni tutelando a un hijo. Era la heredera regia y ejerció la soberanía como cualquier rey", ha insistido Vital.
Aunque en el reino de León una mujer sí podía heredar, el horizonte político previsible era otro, que se casara y que el ejercicio efectivo del poder recayera en su esposo, porque "lo que se esperaba de una heredera era que garantizara la continuidad dinástica, no que gobernara sola", resume la historiadora.
Sin embargo, Urraca mostró desde muy temprano una voluntad de gobernar: "Ya como condesa en Galicia se presenta como hija legítima del rey y sucesora al trono".
El 22 de julio de 1109, apenas días después de la muerte de su padre, emitió un documento en el que actuaba sola, con plenos poderes. Gobernó diecisiete años.
Además, la historiadora recuerda que cuando fue obligada a contraer matrimonio con Alfonso I de Aragón y Pamplona, su posición quedó subordinada a la lógica política masculina, pero decidió separarse para recuperar el control del reino.
"Eso sí supone una transgresión del orden mental de su tiempo. Una mujer sola en el trono era algo inédito y generaba enorme incertidumbre entre los grupos de poder", sostiene Vital.
Empoderamiento en el siglo XII
La historiadora se resiste a hablar de "empoderamiento" en el siglo XII: "No estamos ante una reivindicación de igualdad en términos modernos. No existía ese marco conceptual", subraya, aunque admite que la coincidencia de su muerte con el 8 de Marzo sí invita a una lectura simbólica.
"No podemos proyectar categorías modernas en el siglo XII, pero sí podemos aprovechar la fecha para visibilizar que hubo mujeres que ejercieron el poder en estructuras profundamente masculinas", ha apuntado.
"Sí podemos decir que rompió el mayor techo político posible en su contexto. Fue la mujer que alcanzó las estructuras de poder más altas y utilizó las herramientas del poder soberano", ha insistido.
Además, gobernó de manera continuada uno de los reinos más importantes de su tiempo y defendió su autoridad en un contexto feudal ya consolidado, y aunque "antes hubo mujeres con poder, con ella, una mujer se convirtió en el poder mismo", ha defendido Vital.
Opacada por la historia
La historiadora reconoce que la memoria posterior no fue generosa, y que si bien en su tiempo nadie negó que fuera la reina legítima, su figura se "vació" posteriormente, cuando se consolidó un modelo de reina más pasivo, vinculado a la intercesión y a la piedad.
Urraca, que participó activamente en la política y en la guerra, no encajaba en ese modelo y su reinado quedo relegado en la historia a un puente entre dos grandes figuras masculinas, su padre Alfonso VI y su hijo Alfonso VII.
Salvando todas las distancias, el 8 de Marzo reivindica visibilidad y reconocimiento. "Y la historia también necesita visibilizar a las mujeres que ejercieron poder y que quedaron en segundo plano en el relato tradicional", reflexiona Vital.
"Las mujeres han estado siempre ahí, actuando dentro de los límites de su tiempo. Nuestra tarea es rescatarlas, darles la visibilidad que tuvieron y que muchas veces la tradición historiográfica no les concedió", ha insistido.
Este domingo, la localidad palentina de Saldaña volverá la mirada a la reina que murió entre sus muros hace nueve siglos. La figura de Urraca I recordará que, incluso en el siglo XII, hubo mujeres que no se limitaron a garantizar la continuidad del poder, lo ejercieron.




