La marcha del 8M en Palencia alza la voz para advertir de una deriva social que amenaza los derechos de las mujeres
Volvió a ser una jornada reivindicativa que culminó con la lectura de un manifiesto en la Plaza Mayor

8M en Palencia / Radio Palencia
Palencia
La capital palentina vivió este domingo una nueva edición de la marcha del Día Internacional de las Mujeres, una movilización que recorrió las calles del centro bajo el lema Derechos en peligro. La manifestación partió de la plaza de Pío XII y avanzó en ambiente reivindicativo hasta llegar a la Plaza Mayor, donde se leyó un manifiesto que alertaba sobre el retroceso de libertades y la amenaza que representan las corrientes políticas de extrema derecha para los avances conquistados por las mujeres. Como otros años la iniciativa ha sido promovida por la Plataforma por los derechos de las mujeres de Palencia.
El auge de discursos reaccionarios
El texto, leído por Mireia Barrios de Juventudes Socialistas al término del recorrido, recordó las palabras de Simone de Beauvoir para advertir de que “bastaba una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres volvieran a ser cuestionados” y subrayó que, casi un siglo después, esa advertencia seguía vigente. El manifiesto denunció que el auge de discursos reaccionarios empujaba a la sociedad hacia “una deriva extremadamente peligrosa”, con intentos de relegar de nuevo a las mujeres al ámbito privado.
Precariedad laboral
Durante la lectura también se puso el foco en la precariedad laboral que afecta especialmente a las mujeres migrantes empleadas en el servicio doméstico y en la violencia que siguen sufriendo en sus puestos de trabajo, con referencias a casos recientes que han visibilizado abusos ocultos durante años. Las portavoces reclamaron mayor protección para estas trabajadoras y denunciaron que la dependencia económica y el miedo a represalias continúan dificultando que puedan denunciar con seguridad.
"Venga hombres… dejen de tomarnos el pelo"
El manifiesto incidió igualmente en el cuestionamiento constante que enfrentan las mujeres cuando alcanzan puestos de responsabilidad y criticó el discurso que minimiza los avances feministas mediante la difusión de bulos sobre denuncias falsas, cuya incidencia —se recordó— no llega al 0,2%. También se mencionó la situación de mujeres en países como Irán, Afganistán o Palestina, donde padecen la pérdida de derechos básicos y violencias extremas; y se denunció la vulnerabilidad de las mujeres migrantes en Estados Unidos, con referencia al caso de Renee Good.
El acto concluyó con un llamamiento a defender cada uno de los derechos conquistados, a permanecer unidas y a no dar por garantizada ninguna libertad. Tras la lectura, la jornada continuó con un vermut feminista y musical en el bar Universonoro, amenizado por el grupo Bulsara, que puso el cierre lúdico a una mañana de reivindicación y participación social




