Puro David Izquierdo: la comida como ritual con Manolo Arandilla
En el espacio gastronómico de Cadena SER la cocina ha dado un paso más allá para fundirse con la literatura en una conversación tan sabrosa como reflexiva.

Puro David Izquierdo con Manolo Arandilla
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Aranda De Duero
El chef David Izquierdo ha compartido micrófonos con Manuel Arandilla, escritor, poeta y filósofo arandino, en un encuentro que ha girado en torno a la gastronomía entendida no solo como alimento, sino como experiencia cultural, emocional y social.
Desde primera hora de la mañana —con ambos protagonistas reivindicando el valor del tiempo pausado— la charla ha derivado hacia una idea central: la comida como ritual. Arandilla ha defendido la tradición del “puchero” y la mesa familiar como núcleo de los vínculos humanos, alertando de su progresiva pérdida en una sociedad cada vez más acelerada e industrializada.
Frente a esa visión, Izquierdo ha aportado el contrapunto desde la práctica diaria en cocina, subrayando que, aunque los tiempos cambien, muchos espacios gastronómicos siguen manteniendo ese espíritu de comunidad. En su restaurante, la “comida de familia” continúa siendo un momento clave, un paréntesis para compartir y reforzar la conexión entre las personas.
La conversación también ha tenido un marcado carácter local, poniendo en valor tradiciones de Aranda de Duero como el tapeo —o “banderilleo”, como se ha defendido— y el papel de bares y restaurantes como puntos de encuentro social.
En este contexto, la gastronomía se ha presentado como una excusa para celebrar: cumpleaños, reuniones o simplemente el hecho de reunirse alrededor de una mesa.
El espacio ha incluido además un guiño práctico con una receta sencilla: patatas al horno con hierbas aromáticas de temporada, una propuesta que conecta con esa cocina accesible, honesta y ligada al territorio.
La dimensión literaria ha llegado de la mano de Arandilla, quien ha compartido reflexiones sobre su obra —una trilogía centrada en los vínculos humanos y la crítica al mundo contemporáneo— y ha recitado un poema reciente, cargado de simbolismo sobre la evasión y la pérdida de sentido en la sociedad actual.
La charla ha concluido con una invitación abierta a seguir fusionando gastronomía y pensamiento, planteando futuros encuentros donde la cocina pueda maridar también con la palabra.
Una tertulia, en definitiva, donde se ha demostrado que comer, pensar y conversar siguen siendo actos profundamente conectados.




