Las diferencias en materia salarial bloquean la negociación del nuevo convenio de Renault
UGT rechaza la última propuesta de la empresa en la novena reunión de la mesa negociadora y advierte de movilizaciones si no hay avances significativos en salario y empleo
Las diferencias salariales bloquean la negociación del nuevo convenio de Renault / Getty Images
Palencia
La negociación del nuevo Convenio Colectivo de Renault España permanece encallada tras la celebración, este lunes 20 de abril, de la novena reunión de la mesa negociadora, en la que las organizaciones sindicales han rechazado la última propuesta presentada por la Dirección al considerar insuficientes los avances, especialmente en materia salarial y de empleo.
Durante el encuentro, la Dirección de Renault España expuso lo que calificó como su propuesta máxima para garantizar la competitividad de las factorías españolas y asegurar el plan de futuro industrial, que incluye la adjudicación de tres nuevos vehículos a la factoría de Palencia —dos multienergía y uno híbrido de largo recorrido—, así como la continuidad de dos modelos híbridos en Valladolid. La empresa insistió en la necesidad de cerrar un convenio de estabilidad y mantenimiento que no comprometa la viabilidad de los centros productivos.
La oferta planteada contempla una vigencia del convenio de 2026 a 2028 y, en el apartado salarial, propone una subida de IPC + 1% y una paga única de 400 euros en 2026, IPC más un pago de 200 euros en 2027, y IPC en 2028. Además, incluye la reformulación de la prima de resultados, garantizando un mínimo de 110 puntos, y la creación de una nueva prima de contribución colectiva con un mínimo asegurado de 335 euros en 2026.
Sin embargo, UGT ha manifestado su rechazo frontal a la propuesta, al entender que no reconoce adecuadamente los esfuerzos realizados por la plantilla en los últimos años. El sindicato considera imprescindible un incremento salarial por encima del IPC, una cláusula de revisión al alza, una paga de beneficios durante toda la vigencia del convenio y un mayor aumento de los pluses, incluyendo las horas extraordinarias. También reclama la incorporación completa de la CMI a las tablas salariales.
En materia de empleo, la empresa plantea la realización de 100 contratos indefinidos durante la vigencia del convenio, una cifra que UGT califica de claramente insuficiente, reclamando un mayor compromiso con el rejuvenecimiento de la plantilla. Asimismo, aunque la propuesta empresarial limita a 18 los sábados de trabajo por turno vinculados a la bolsa, el sindicato considera escasa la reducción planteada en términos de flexibilidad.
Como novedad relevante, UGT ha advertido de que, ante la falta de sensibilidad de la Dirección, la negociación ha trascendido por primera vez el ámbito de la mesa negociadora. En este contexto, el sindicato ha hecho un llamamiento a la no colaboración por parte de la plantilla, que incluye no realizar horas extras, prolongaciones de jornada, formación fuera del horario laboral ni funciones no recogidas en la FOS. Además, ha alertado de que, si no hay un cambio de postura en los próximos días, no descarta movilizaciones y huelgas en los centros de trabajo.
Pese al desacuerdo, ambas partes se han emplazado a continuar las conversaciones en una nueva reunión prevista para el 7 de mayo, con el objetivo de intentar desbloquear una negociación que, por el momento, sigue marcada por profundas discrepancias, especialmente en el ámbito económico.