Ana Deza reivindica el papel clave de la farmacia rural para sostener la salud en los pueblos
La presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Palencia defiende la cercanía, la sostenibilidad y la implicación de las boticas en proyectos de envejecimiento activo y prevención

Ana Deza junto al resto de los miembros de la junta directiva del COF

Palencia
La presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Palencia, Ana Deza, ha subrayado la importancia esencial de la farmacia rural como servicio básico para garantizar la atención sanitaria y la calidad de vida en los municipios del medio rural, donde dos de cada tres farmacias de la provincia desarrollan su labor.
Deza, que regenta la farmacia de Ampudia desde hace 16 años, ha destacado que la presencia de una botica en un pueblo “no es un servicio más, sino algo vital”, especialmente en localidades con población envejecida y con servicios cada vez más limitados. “Cuando llega un servicio nuevo a un pueblo ya no te lo crees, porque lo habitual es que desaparezcan”, ha afirmado.
La presidenta del colectivo farmacéutico ha puesto el acento en la cercanía y el trato personalizado que caracterizan a la farmacia rural, un modelo que permite acompañar al paciente más allá de la dispensación del medicamento y que se traduce en una mejor adherencia a los tratamientos y en una atención sanitaria más humana.
Entre los proyectos que se desarrollan en colaboración con el Ayuntamiento de Ampudia, Deza ha destacado el Servicio de Dosificación Personalizada (SPD), que permite a los pacientes recibir su medicación organizada de forma profesional para garantizar que se toma correctamente. “Tan importante como que el tratamiento esté bien prescrito es que el paciente lo tome bien”, ha señalado.
También ha resaltado iniciativas de envejecimiento activo y vida saludable, como el programa Caminar por Ampudia, que promueve la actividad física mediante rutas señalizadas y el control de pasos, acompañado de seguimiento farmacéutico con mediciones de tensión arterial o glucemia.
No obstante, Ana Deza ha alertado de uno de los principales retos del sector: la sostenibilidad económica de las farmacias rurales, especialmente en los pueblos más pequeños, donde la pérdida de población puede llevar a la desaparición del servicio y su conversión en botiquín. “El farmacéutico aporta valor, hace educación sanitaria y garantiza la custodia diaria del medicamento”, ha recalcado.
En materia de salud pública, la presidenta del Colegio ha defendido un mayor papel de las farmacias en los programas de cribado, como el del cáncer de colon, para facilitar el acceso y aumentar la participación. “Cuanto más cerca se lo pongas a la gente, más se va a hacer el cribado”, ha afirmado, recordando que actualmente la participación está muy por debajo de los niveles recomendados.
Deza ha concluido destacando que la red de farmacias, por su capilaridad y horarios, puede contribuir a descongestionar el sistema sanitario, mejorar la prevención y reforzar la atención en el territorio, siempre que se apueste por mantener y fortalecer este servicio esencial en el medio rural.




