La Arandina, a juicio por impago a Álex Izquierdo: se abren más frentes judiciales heredados de la etapa de Virginia Martínez como presidenta
Es el primero de otros posibles litigios por impagos además de que Fiscalía y Juzgado han reclamado las cuentas de tres exdirectivos y a la declaración que deben realizar como investigados por posible falsificación documental en un convenio con el Ayuntamiento de Aranda

Los tres ex directivos de la Arandina han sido llamados por el juzgado el 9 de junio / Vicente Herrero

El juicio previsto para este lunes 27 de abril se convierte en el primer gran exponente de la situación judicial que rodea actualmente a la Arandina y que tiene su origen en la etapa de la directiva presidida por Virginia Martínez. El club deberá responder a la denuncia por impago del exentrenador Álex Izquierdo, a quien se le adeuda una mensualidad y la prima correspondiente al encuentro de Copa del Rey frente al Cádiz.
Se trata de una reclamación con implicaciones jurídicas relevantes, no solo por la deuda en sí, sino por el contexto en el que se produce. La actual directiva en la SER aseguró hace unos meses desconocer esta deuda, lo que introdujo dudas sobre el conocimiento total de las obligaciones económicas heredadas de la anterior etapa. En todo caso, este procedimiento apunta a no ser un caso aislado: otros miembros de aquel cuerpo técnico -segundo entrenador, preparador físico y fisioterapeuta- podrían seguir el mismo camino judicial al existir servicios prestados sin contrato formal, pero con compromisos de pago que, en parte, no se habrían cumplido.
De "la mejor gestión económica" a la llegada de un grupo externo
Este escenario judicial inicial sirve como punto de partida para analizar el legado de la gestión anterior. La salida de Virginia Martínez estuvo acompañada de una afirmación contundente por su parte, haber dejado “la mejor gestión económica de la historia del club”. Sin embargo, esa declaración contrasta de forma directa con la realidad actual que atraviesa la entidad y que desemboca en que sí es la primera vez en la historia que un equipo modesto que se enfrenta en una eliminatoria de Copa del Rey al Real Madrid, no dispone de una inyección económica que aporte estabilidad económica y deportiva durante años a un club modesto como la Arandina.
La entidad se encuentra, de hecho, ante un panorama doloroso. Sin una base social sólida, escasa asistencia al campo, escaso respaldo empresarial e institucional, y una estructura deportiva profundamente debilitada al perder a la joya de la corona: una cantera que llegó a ser una referencia en Castilla y León con cerca de una veintena de equipos, y que ha desaparecido tras una última etapa marcada por la retirada de equipos y el abandono de jugadores y técnicos.
En paralelo, el proceso de conversión en Sociedad Anónima Deportiva. Una cuestión que parece haber quedado en entredicho o que no apunta a ser relevante a día de hoy para la nueva gestión, cuando fue una constante para la anterior y aparentaba ser la única fórmula posible de futuro. Y a todo esto, se suma una agenda marcada próximamente por los juzgados, donde las consecuencias económicas pasadas trascienden su parcela en busca de posibles responsabilidades.
Nuevas declaraciones en junio y cuentas y patrimonios personales investigados
En este contexto, la información publicada por Diario de Burgos añade un elemento clave para entender la dimensión del problema. Según este medio, el Juzgado ha requerido las cuentas de tres exdirectivos de la Arandina -Virginia Martínez, Francisco Galán y Patricia del Cura-, en el marco de diligencias judiciales en curso por la denuncia de Unión Arandina.
La información del rotativo se articula en torno a dos ejes fundamentales. Por un lado, la investigación por presunta falsedad documental vinculada al convenio con el Ayuntamiento del partido de Copa del Rey frente al Real Madrid, un asunto de especial gravedad al situarse en el ámbito penal y que ha motivado la citación de los implicados para nuevas declaraciones judiciales.
Por otro, el medio detalla la reclamación de documentación económica y contable del club, incluyendo cuentas, extractos bancarios y otra información financiera relevante, para seguir investigando sobre posibles deficiencias en la gestión o en la aportación de dicha documentación ante la autoridad judicial.
Ambos elementos refuerzan la idea de que la situación actual de la Arandina no responde únicamente a dificultades deportivas o económicas, sino a un entramado más complejo en el que confluyen reclamaciones laborales, dudas contables y procedimientos judiciales en curso, configurando un escenario de máxima incertidumbre tanto para el club como para quienes formaron parte de su dirección.




