El 90% de los jóvenes extutelados trabajan o están estudiando
El empleo es la principal fuente de ingresos de este colectivo, por encima de las prestaciones públicas o los programas de emancipación
Dos jóvenes extutelados escuchan música. / Francesco Pintón
Barcelona
Nueve de cada diez jóvenes que han sido tutelados por el sistema de menores en España estudian o trabajan. Un 22% hace ambas cosas a la vez, un porcentaje superior a la media española, que se sitúa en el 16%. Son los principales resultados de la encuesta anual que hace la federación de referencia en España en el ámbito de acompañamiento a adolescentes vulnerables, la FEPA, que asegura que estos datos matan relatos malintencionados de la extrema derecha.
Consideran que el hecho de que un 10% de los extutelados ni estudien ni trabajen muestra que es falso que la mayoría de ellos vivan de ayudas del estado, o se dediquen a delinquir como se han dedicado a repetir hasta la saciedad algunas formaciones políticas que ponen el foco en los menores migrantes que llegan solos a España. El colectivo de extutelados en España incluye personas nacidas en territorio nacional y también lo que la extrema derecha señala como MENAS (Menores Extranjeros No Acompañados) que ya han salido del sistema de protección.
El empleo, principal fuente de ingresos
El empleo es la principal fuente de ingresos para el 38% de jóvenes, las ayudas económicas de las entidades (27%) siguen teniendo un peso importante, diez puntos por encima de las prestaciones públicas específicas (18%) o las vinculadas a programas de emancipación (8%).
La encuesta, hecha a casi 6.000 jóvenes de entre 16 y 26 años, muestra que cuando caduca su estancia en el sistema de protección a la infancia estos jóvenes tienen tendencia a buscarse la vida, así lo expresa Jordi Sàlvia, director de la FEPA, en declaraciones a la SER: "Estos datos reflejan la determinación y aspiración de progreso de esta juventud, pero también la obligación de sostener una emancipación acelerada y sin una red de apoyo consolidada", afirma Sàlvia.
Y advierte: "Es un esfuerzo admirable que no puede ocultar una desigualdad de partida que las administraciones deben corregir".
Desde la entidad ponen el foco en la idea que cada vez hay más extutelados trabajando y estudiando al mismo tiempo: si en 2014 representaba al 7,3% de esta población, en 2024 alcanza al 22,8% y se sitúa más de seis puntos de la media estatal (16,3%), según datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social.
La vivienda es el gran obstáculo
Según la encuesta, el acceso a la vivienda es el principal factor de vulnerabilidad para los extutelados, ya que solo el 40% accede al mercado privado de alquiler, y que el empleo, con un 40%, es la principal fuente de ingresos de estos jóvenes, mientras las ayudas económicas de entidades o de las administraciones no llegan al 30%.
Ante esta realidad, Sàlvia subraya: “Cuando una persona joven sale del sistema de protección a los 18 años, lo hace sin haber completado su transición natural a la vida adulta y esa emancipación forzadamente precoz genera un riesgo estructural que, si no se aborda, se traduce en vulnerabilidad crónica”.
La FEPA señala, además, que es imprescindible que haya una equidad territorial y que todas las comunidades puedan garantizar un acompañamiento de calidad: “España necesita un marco legal estatal que garantice apoyos estables y homogéneos más allá de los 18 años y que no dependa del territorio de residencia. No se trata de ofrecer privilegios, sino de garantizar condiciones equitativas desde las que cada joven pueda construir su proyecto vital”, concluye Sàlvia.
Oriol Soler Pablo
Redactor de informativos en Ràdio Barcelona,...Redactor de informativos en Ràdio Barcelona, especializado exclusión social, vivienda y medio ambiente. Fue responsable de la información de Barcelona, desde la política municipal hasta las historias en las calles.