Josep Casanovas, vicepresidente de la FEEC: "Los refugios libres no son pequeños hoteles rurales para pasar el fin de semana, son para emergencias"
La Federació d'Entitats Excursionistes de Catalunya señala la masificación y la falta de concienciación como responsables de los destrozos en refugios como los que se hicieron virales en Besiberri

Josep Casanovas, vicepresident de la FEEC: "Els refugis lliures no són hotelets rurals per passar el cap de setmana, són per emergències"
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Barcelona
Gratis, abiertos a todo el mundo y prácticos. Son los refugios libres de montaña. Una fórmula perfecta que ha funcionado durante años. Pero ahora cada vez se utilizan más. La montaña se ha masificado y los rincones recónditos aparecen en cientos de vídeos y fotos en las redes sociales. Esto hace que estos espacios, reservados para emergencias o largas travesías, acaben utilizándose muchas veces como hostales gratuitos y terminen destrozados, tal y como ocurrió con el refugio de Besiberri, a más de 2.700 metros de altitud, hace ahora una semana.
Esta mañana la Federació d'Entitats Excursionistes de Catalunya (FEEC) ha subido en helicóptero junto con los agentes rurales para volver a acondicionarlo tras los destrozos que se hicieron virales la semana pasada. El vicepresidente de la FEEC, Josep Casanovas, ha detallado que se han reparado los desperfectos, se han colocado nuevas mantas y se ha comprobado que las luces y las conexiones de emergencia funcionaban.
El caso se conoció gracias a un vídeo que compartió un excursionista, José Ignacio, y que se hizo viral: «Nosotros habíamos llegado a media tarde para descansar y atacar la cima al día siguiente, pero cuando vimos aquello yo me habría vuelto», ha recordado. Mantas y basura por el suelo, restos de plásticos y comida sobre las mesas y cables colgando. El excursionista ha destacado, además, que cuando se va a un refugio no es necesario encontrar condiciones de hotel, pero sí un «mínimo aceptable para poder descansar».
No son hoteles
Desde la FEEC han señalado la masificación y las publicaciones en redes sociales como causa de que cada vez haya más gente que sube a este tipo de refugios. «Hay mucha gente que no está habituada a la montaña», ha apuntado Casanovas, «y no hablo solo de técnica, sino de valores». La montaña, han advertido, debe cuidarse y los refugios deben utilizarse para lo que son, y nada más: «No son para hacer quedadas o planificar un fin de semana en un pequeño hotel rural; los refugios de emergencia son otra cosa», ha concluido Casanovas.
Las redes, sin embargo, han actuado para bien en este caso, porque los destrozos de Besiberri se hicieron tan virales que otras montañeras, como Inés, se dedicaron a limpiarlo en el tiempo que tenía libre: «No tenía nada de limpieza, pero tenía mis manos, y lo ordené como pude», ha explicado.
La solución es complicada porque no hay intención de privatizar lo que es un espacio de «servicio público» y desde la Federación no se plantean cerrar estos refugios ni ponerles una llave, ya que perderían su esencia de cobijo de emergencia. Eso sí, existe el temor de que actos como estos provoquen su desaparición. «No queremos que por cuatro impresentables perdamos esta oportunidad», ha lamentado José Ignacio.
A pesar de la masificación y los destrozos vistos en Besiberri, todavía queda esperanza en la montaña. Un ejemplo es la iniciativa Refugios Libres Dignos de Aragón, donde un grupo de amigos se ha unido para rehabilitar refugios sin mantenimiento: «A veces pasar una noche allí puede ser desagradable, y como nosotros íbamos mucho pensamos en arreglarlos un poco», ha explicado Pablo Simón, quien también ha destacado que ya han arreglado 15 refugios. Iniciativas como esta, concienciación y educación serán ahora clave para evitar que los destrozos de Besiberri vuelvan a repetirse.

Laura Polo Dalfó
Redactora, productora, reportera i el que faci falta a El Balcó de SER Catalunya. Graduada en Periodisme...




