La lucha contra la extinción del aguilucho cenizo, que ha disminuido un 60% en la Comunidad de Madrid desde 2017
En las zonas de Pinto y Torrejón de Velasco la cría se ha ido “a pique”, según expertos de Grefa que colaboran en el proyecto que abarca varias comunidades autónomas españolas y Portugal
Entrevistamos a Juan Martínez Dalmau, miembro de Grefa
Pinto
En la Comunidad de Madrid, según el censo de aguilucho cenizo de 2017, había unas 60 parejas, mientras que ahora no llegan a 20, lo que demuestra el riesgo critico de supervivencia que sufre esta especie, ya que los datos en otros puntos de España o en el vecino Portugal, tampoco son muy esperanzadores, según ha explicado a SER Madrid Sur, Juan Martínez Dalmau, miembro de Grefa.
Juan Martínez Dalmau, miembro de Grefa / Cadena SER
Esta ONG colabora en el proyecto LIFE SOS Pygargus que une a agricultores, conservacionistas, científicos y entidades gubernamentales para salvar a esta ave de la extinción. Y es que los datos no son muy halagüeños. Por ejemplo, en el sur de Madrid, en municipios como Pinto o Torrejón de la Velasco, había una población de aguilucho cenizo que ahora “se ha ido a pique, con sólo tres parejas”, cuenta Martínez.
La disminución alarmante hace que se esté luchando porque el estatus de esta especie, ahora calificado como de ‘vulnerable’, pase a ser de ‘peligro de extinción’ para conseguir más medios y acciones encaminadas a protegerles. Un proyecto que ha monitorizado, entre ambos países, 618 nidos, de los que 216 fueron dotados de vallado perimetral para proteger a estas aves de los trabajos agrícolas y de animales depredadores como zorros, perros o gatos, entre otros.
Ave migratoria que cría en el suelo
El aguilucho cenizo nidifica en el suelo, principalmente en terrenos agrícolas con cultivos forrajeros y de cereales, por eso la intensificación de la agricultura está transformando su hábitat, poniendo en peligro nidos y polluelos con la maquinaria, reduciendo zonas de alimento o con el aumento de los plaguicidas. “Es la muerte silenciosa de esta y otras especies ceparias”, dice Martínez.
“La participación de los agricultores es imprescindible” para iniciativas como la plantación de siembras de cereal más tardío, que ofrece más tiempo a estas aves para anidar y crecer las crías, también se cercan los nidos, una vez realizada la siega, con un rodal de cereal que se deja entorno a ellos, además de instalación de cercados.
Los aguiluchos cenizos son aves transaharianas. Migran a África y vuelven a España y Portugal en abril, donde permanecen cuatro meses para criar antes de volver a marcharse. En este tiempo de estancias en nuestro país, recuerda Martínez, también les está influyendo el cambio climático, como ocurrió el año pasado donde el exceso de lluvias dificultó en gran medida la puesta y la cría.
Este proyecto también rescata del medio natural huevos o polluelos en peligro, que se llevan a recintos de aclimatación para después devolverlos a la naturaleza. Tras esta fase casi un centenar de pollos de aguilucho cenizo pudieron ser devueltos a la naturaleza y también se marcaron con GPS unos 72 para tener información sobre su comportamiento, nidificación o alimentación, entre otras cosas.
Pilar García
Pilar García González es Licenciada en Ciencias...Pilar García González es Licenciada en Ciencias de la Información (Periodismo) y redactora de informativos en SER Madrid Sur. Dirige y presenta el espacio de ciberseguridad ‘En la Ciberguarida’, que se emite en ‘Hoy por hoy, Madrid Sur’, además de llevar la sección cultural del programa.