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Sociedad

Cuando Madrid vivía de la nieve: el próspero comercio blanco que abasteció a la capital durante siglos

Antes del frío industrial, la ciudad se surtía de nieve de la sierra y de hielo de estanques y balsas para refrescar bebidas y aliviar dolencias

Espacio de Naturaleza sobre la historia de Madrid y la nieve

Colmenar Viejo

Mucho antes de que los frigoríficos formaran parte de la vida cotidiana, Madrid ya conocía el valor del frío. Desde el siglo XVII —e incluso antes— la capital mantuvo un próspero comercio de nieve y hielo que abastecía a vecinos, tabernas y boticas en los meses más calurosos del año.

La nieve se transportaba desde la sierra en un complejo operativo que comenzaba en los ventisqueros, como el célebre Ventisquero de la Condesa, en Navacerrada. En épocas de escasez, las expediciones llegaban incluso hasta la Sierra de Gredos. A lomo de caballerías y protegida con paja para evitar su rápida fusión, la nieve descendía hasta la ciudad para ser almacenada y distribuida.

El negocio del hielo y la nieve

El hielo, por su parte, se recogía de charcas y balsas, pero también de enclaves emblemáticos como el Estanque del Retiro o el mar de Ontígola, en Aranjuez. Estas reservas naturales se convertían en auténticas despensas invernales que garantizaban el suministro durante el verano.

El precio de la nieve estaba regulado para que todos los madrileños pudieran disfrutar de bebidas frías, un lujo que hoy parece cotidiano pero que entonces era todo un acontecimiento. Además de su uso gastronómico, la nieve tenía aplicaciones médicas: los facultativos la empleaban para tratar esguinces, aliviar dolores de cabeza o bajar la fiebre.

Uno de los nombres propios de este comercio fue Pablo Xarquíes, empresario que obtuvo el monopolio de la nieve a comienzos del siglo XVI. Sus “almacenes”, situados en la actual Glorieta de Bilbao, fueron punto clave en una red de distribución que convirtió el frío en un bien estratégico para la ciudad.

Algo del pasado

Hoy, cuando la nieve en Madrid suele asociarse a episodios excepcionales, como grandes nevadas invernales, cuesta imaginar que durante siglos fue motor económico y recurso esencial. Sin embargo, la historia natural de la capital también se escribió en blanco.

Conocemos esta historia en nuestro espacio de Naturaleza, hablando con Maribel Orgaz, Periodista socia en APIA, profesora de literatura, escritora y guía local en Madrid.

Nacho López Llandres

Desde 2005 presento el tramo local de Hoy por...