La mitad de los casos españoles de VIH en niños y adolescentes se aglutina en Madrid
A día de hoy, la trasmisión madre-hijo es poco frecuente pero los expertos piden educar para evitar la infección sexual entre adolescentes

Entrevistamos a los pediatras Iván Carbaño y José Tomás Ramos Amador, jefe de Servicio de Pediatría del Hospital 12 de Octubre y coordinador del registro nacional de transmisión vertical del VIH
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Fuenlabrada
El VIH en la infancia y la adolescencia es una realidad que ha cambiado mucho en los últimos años; de unos 1.400 casos que contemplaban los datos, se ha pasado a apenas 220 actualmente, de los que el 50% se registran en Madrid.
Con los pediatras Iván Carbaño y José Tomás Ramos Amador, jefe de Servicio de Pediatría del Hospital 12 de Octubre y coordinador del registro nacional de transmisión vertical del VIH, hemos analizado el contexto general y el futuro de este escenario.
“Hoy la transmisión del VIH de madre a hijo es poco frecuente en nuestro entorno gracias al cribado en el embarazo y al tratamiento antirretroviral, pero no ha desaparecido del todo”, apunta Ramos Amador, que destaca que “siguen apareciendo casos, sobre todo cuando no ha habido control prenatal o hay situaciones de vulnerabilidad social”.
“En España, casi el 98 % de las mujeres reciben tratamiento antirretroviral durante el embarazo y casi el 90 % llega al parto con carga viral indetectable, lo que explica por qué la gran mayoría de bebés nacen sin infección. Sin embargo, seguimos trabajando para que ninguna transmisión ocurra y para identificar factores sociales o sanitarios que puedan estar influyendo”, explica.
“Tenemos casos que vienen de países donde es más prevalente, en el África subsahariana y Latinoamérica”, destaca.
Preocupa también el repunte de las infecciones de transmisión sexual entre adolescentes o adultos jóvenes, “no solo del VIH, sino de infecciones como clamidia, gonorrea o sífilis”. Aquí influyen varios factores, “menor percepción de riesgo, cambios en las dinámicas de relación, uso irregular del preservativo y, a veces, una educación afectivo-sexual insuficiente”.
Una vida normal
Junto con ello ha cambiado la manera de afrontar la enfermedad. “Hoy hablamos de tratamientos más eficaces, más sencillos de tomar y con menos efectos secundarios. Cada vez tenemos regímenes con menos pastillas, formulaciones adaptadas a niños y adolescentes, y estrategias que permiten una supresión viral muy mantenida. Además, el diagnóstico precoz en recién nacidos expuestos ha mejorado mucho, lo que nos permite iniciar tratamiento antes y cambiar por completo el pronóstico. Ya no hablamos de supervivencia, sino de calidad de vida y proyecto vital”, resume.
De hecho “en la mayoría de los casos”, un niño con VIH puede hacer una vida normal, “ir al colegio, hacer deporte, tener amistades, planear estudios y una vida adulta plena. La clave es la adherencia al tratamiento y el seguimiento médico. El gran reto ya no es tanto médico como psicosocial: cómo crecen estos niños, cómo viven su diagnóstico y cómo se enfrentan al estigma”.
Esta palabra sigue estando presente “a pesar de los avances científicos” debido al “miedo, desinformación y prejuicios” y esto “puede afectar a la autoestima del niño o del adolescente, a su integración social o incluso a la adherencia al tratamiento”.

David Sañudo
David Sañudo es el director y presentador de ‘Hoy por Hoy Madrid sur’ desde 2006; además es el responsable...




