Los crímenes del Retiro: una serie de asesinatos brutales de jóvenes sin hogar en 1834
Este es el título de la última novela de Pedro Herrasti con la que viajamos a la historia del parque del Retiro en una época, el año 1834, en donde vamos a descubrir un Madrid y un jardín también completamente distinto al que conocemos hoy. Y si además, hay unos buenos crímenes por medio, mejor que mejor

Madrid, verano de 1834. El aire es denso, no solo por el calor sofocante, sino por el hedor de la epidemia de cólera que asola Madrid. Entre el pánico por la enfermedad y las tensiones políticas de una España que se desangra con la Primera Guerra Carlista, un horror más humano y concreto acecha en las sombras del Parque del Retiro: una serie de asesinatos brutales de jóvenes mendigos.
Esta es la trama de la novela de Pedro Herrasti, publicada por Salamandra, en donde vamos a descubrir un Madrid y un parque del Retiro completamente diferente a lo que conocemos hoy.
Un Retiro sórdido
El Retiro no era como lo conocemos: En 1834, el parque no era el jardín público idílico de hoy. Gran parte de sus instalaciones habían quedado devastadas tras la Guerra de Independencia (los franceses lo usaron como fortificación). Era un lugar agreste, peligroso y, en ciertas zonas, una auténtica "zona de nadie".
La Matanza de Frailes: La novela se ambienta en el contexto real del 17 de julio de 1834. El rumor de que los religiosos habían envenenado el agua de Madrid para propagar el cólera provocó un estallido de violencia popular. Este clima de paranoia es el telón de fondo perfecto para los crímenes del libro.
Además de este trasfondo histórico, también está el nacimiento de la ciencia forense. Veremos los rudimentarios métodos de la época. Antes de que existiera el ADN o las huellas dactilares, la resolución de un crimen dependía de la observación pura, la "lengua de calle" y una buena dosis de intuición política.
Los crímenes del Retiro es una lectura obligatoria porque Pedro Herrasti logra lo que pocos: que huelas el fango de las calles, que sientas el miedo de los callejones y que entiendas las contradicciones de una España que quería ser moderna pero seguía anclada en sus fantasmas.




