Tres Cantos sigue rompiendo barreras con sus talleres de Lengua de Signos Española
Los talleres se dirigen a vecinos mayores de 16 años, combinando teoría y práctica para acercar esta forma de lenguaje a la ciudadanía y, con ella, la realidad de la personas con discapacidad auditiva

Dos personas comunicándose en lengua de signos

Tres Cantos
Tres Cantos sigue reforzando su compromiso con la inclusión y la accesibilidad a través de talleres de Lengua de Signos Española (LSE), dirigidos a las personas mayores de 16 años residentes en el municipio. Esta iniciativa, organizada desde el Punto de Información de Voluntariado y el Área de Personas con Discapacidad, busca promover la integración y comunicación del colectivo de personas con dificultad auditiva, además de acercar a los vecinos a su realidad.
El programa está homologado por la CNSE
En la última semana se han desarrollado dos talleres intensivos en el Ayuntamiento y en el Centro Joven Vértice relativos a este ámbito, consolidando una programación formativa que combina teoría y práctica. Han sido impartidos por la Federación de Personas Sordas de la Comunidad de Madrid, por lo que se ha podido contar con profesionales especializados en la Lengua de Signos Española con una amplia experiencia docente. Además, el programa está homologado por la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE), garantizando así su calidad formativa y rigor académico.
Del silencio al conocimiento
En cuanto a los contenidos de los programas, han abarcado desde la introducción a la lengua de signos y la expresión corporal hasta el conocimiento de la comunidad sorda, proporcionando al alumnado una base sólida para la comunicación en este ámbito; y al finalizar la formación, los participantes recibirán un dossier elaborado por FeSorCam con los contenidos teóricos, gramaticales y léxicos trabajados para reforzar el aprendizaje adquirido durante el curso.
Desde el Consistorio se explica que estos talleres representan un paso más en el objetivo del municipio de construir una ciudad más inclusiva, donde toda las personas, independientemente de su condición, puedan comunicarse y participar plenamente en la vida social.




