La Ventana de la Marina Baixa
Sociedad

Las últimas lluvias arrastran las cenizas del incendio de Tárbena hasta Altea por el abandono de los cultivos

Los agricultores dejan de trabajar el interior de la comarca, el terreno no se limpia y los vertidos provocan turbidez río abajo

El director del Consorcio de Aguas reclama políticas para evitar el abandono de los cultivos en el interior de la Marina Baixa

Tárbena - Altea

Las lluvias de este miércoles, puntualmente intensas en algunos puntos de la Marina Baixa, han provocado el arrastre de una considerable cantidad de ceniza a través del río Algar a consecuencia del incendio que sufrió la localidad de Tárbena el pasado mes de abril.

Un arrastre que se traduce en la turbidez y el color oscuro que presentan las aguas río abajo, en puntos como las fuentes del Algar o incluso la playa de l'Espigó de Altea que en las horas posteriores a las precipitaciones tuvo que ser cerrada a los bañistas.

Otra consecuencia de este fenómeno la sufren los agricultores, porque mientras algunos sí han visto incrementada la capacidad de sus balsas de riego en plena situación de emergencia por sequía como la que la comarca tiene decretada desde el principio de verano, los que trabajan esta zona han visto paralizada la captación de abastecimiento al rebasar el agua los depósitos.

Hora 14 Benidorm (05/09/2024)

Una circunstancia que el director del Consorcio de Aguas de la Marina Baixa, Jaime Berenguer, ha asegurado a Radio Benidorm que no había presenciado en décadas y que atribuye al abandono del cultivo en las tierras altas: "Al final lo que produce es unas escorrentías muy rápidas".

La mezcla de la ceniza y la resina, ha explicado, produce un residuo que se adhiere a las piedras del río y que lluvias como las experimentadas esta semana no consiguen deshacer; sería necesaria una precipitación muy contundente para poder borrar los restos del fuego que calcinó en primavera más de 800 hectáreas.

Es por esto que el director del Consorcio considera necesarias políticas medioambientales públicas que fomenten la agricultura en un territorio cada vez más abandonado y dejado a los pinos, un árbol que arde con facilidad.

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En opinión de Berenguer resulta fundamental así la roturación, la acción agrícola de arar o labrar la superficie por primera vez oxigenando el suelo y permitiendo la entrada de otros agentes introducidos por la acción humana o natural.

Lluvias insuficientes para luchar contra la sequía

Hoy por hoy las precipitaciones en la Marina Baixa se sitúan en torno a 120 litros por metro cuadrado cuando la media de un año de normalidad ronda los 600. A lo largo del periodo estival ha sido necesario introducir en el sistema 3,2 hectómetros cúbicos de agua desde la planta desaladora de Mutxamel, un 50 % de la demanda total de este valioso recurso.

El responsable del Consorcio de Aguas confía ahora en haber superado el periodo más crítico y ha subrayado el agradecimiento a los trabajadores del sector primario por haber restringido el regadío durante los últimos meses garantizando el suministro.

Jorge García

Redactor en Radio Benidorm, edita y presenta...