Investigadores alertan de la aparición de una microalga tóxica en la costa de Alicante: no son un riesgo, pero hay que monitorizarlas
Han sido localizadas entre Denia y Xabia, pero su baja concentración hace que no sean un riesgo para la salud humana

Entrevista a César Bordehore, investigador de la UA, que alerta sobre la aparición de una microalga tóxicas en la costa peninsular española
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Alicante
El equipo de investigadores del Instituto Multidisciplinar para el Estudio del Medio Ramón Margalef (IMEM) de la Universidad de Alicante y de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) confirman la presencia por primera vez del género Gambierdiscus en la costa peninsular de nuestro país.
En concreto, han sido localizadas al norte de la provincia de Alicante, entre Dénia y Xàbia.

Mapa muestro del Gambierdiscus / Universidad de Alicante

Mapa muestro del Gambierdiscus / Universidad de Alicante
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La especie Gambierdiscus austales es una microalga del grupo de los dinoflagelados marinos que es productor de ciguatoxinas, un conjunto de toxinas que puede provocar una intoxicación alimentaria asociada al consumo de peces que han acumulado un exceso de ellas en sus tejidos. Esta intoxicación es conocida como ciguatera y hasta el momento está asociada al consumo de grandes peces tropicales de arrecife.
Con este estudio los investigadores no quieren generar una alarma innecesaria, aseguran que el consumidor de pescado puede estar tranquilo, pero si lanzan una advertencia a las administraciones para que se mantengan los programas de monitorización específicos a largo plazo. Insisten en que aunque la seguridad alimentaria está garantizada no se debe bajar la guardia.
Baja concentración
En Hoy por Hoy Alicante, el investigador del IMEM, César Bordehore, asegura que la buena noticia es que esta especie no es de las más toxicas dentro del género Gambierdiscus y que hasta el momento su concentración en nuestras aguas no es elevada (entre 20 y 140 células por litro). Además, en nuestro caso, para producirse una posible intoxicación habría que consumir una elevada cantidad de peces de roca que tuvieran más de ocho kilos de peso.
Sobre su origen, afirma que estas microalgas son tropicales y su llegada al Mediterráneo peninsular, ya que en las islas Baleares hace tiempo que fueron localizadas, previsiblemente se debe al aumento de la temperatura del mar debido al calentamiento global.
Al respecto, recuerda que el incremento de tan solo un grado de la temperatura del mar puede ser la diferencia necesaria para que lleguen estas microalgas y otras más tóxicas y colonicen una nueva área que hasta el momento era demasiado fría para su supervivencia.

Carlos Arcaya
Licenciado en Ciencias de la Información por la EHU-UPV. Redactor de Radio Alicante desde 1992, antes...




