Nuestras fábricas: El Sebo, el zapatero que hizo historia en la Elda del siglo XX
José Bernabé Orgilés transformó un pequeño taller del casco antiguo en una referencia del calzado artesanal

Elda
Antes de la Guerra Civil, en la calle de las Virtudes de la vieja Elda, José Bernabé Orgilés, conocido como El Sebo, trabajaba como zapatero de silla, elaborando el calzado de principio a fin. Su talento quedó patente en 1922, cuando ganó el concurso municipal de zapato artesano durante las fiestas patronales, obteniendo la Copa de Plata y un diploma de honor. “Era un zapato antiguo en su diseño, pero perfecto en su ejecución; una auténtica obra de artesanía”, explica José María Amat, fundador del Museo del Calzado de Elda.
El reconocimiento impulsó el crecimiento del taller, que fue trasladándose a espacios cada vez mayores hasta consolidarse como fábrica bajo la marca Diplata. La incorporación de su hijo Roberto Bernabé aseguró la continuidad de la excelencia y la innovación, atrayendo incluso a figuras del espectáculo como Marujita Díaz. “Había actrices que presumían de calzar estos zapatos porque sabían que eran especiales”, señala Amat.
La fábrica supo adaptarse a los cambios de la moda, como la llegada del tacón de aguja en los años sesenta, con muestrarios hoy conservados en el Museo del Calzado. Además de producir zapatos de alta calidad, El Sebo formó a generaciones de artesanos que marcaron el futuro del sector en Elda. “En cada puntada se veía reflejado el carácter del pueblo y el amor por el oficio”, concluye Amat.




