Los hoteles se enfrían en enero sin Benidorm Fest
El cambio de fechas del certamen hace caer la ocupación media mensual en la ciudad un 4%

Frank Herrmann

Benidorm
El año 2026 ha comenzado con una ligera corrección a la baja en los datos de ocupación hotelera en el conjunto de la Comunitat Valenciana, según el balance correspondiente al mes de enero anunciado por Hosbec. La ocupación media se ha situado 3,3 puntos por debajo de enero de 2025, con un comportamiento desigual por destinos y con sólo la ciudad de Valencia registrando un dato superior al del año anterior.
Pocos enclaves turísticos han superado la barrera del 60% de ocupación media durante el primer mes del año. Entre ellos se encuentra Benidorm, que ha cerrado enero con un 64,6%, lo que supone un descenso de cuatro puntos porcentuales respecto a 2025. Desde el sector hotelero se apunta a una causa muy concreta: el desplazamiento en el calendario del Benidorm Fest, que el pasado año se celebró a finales de enero y en 2026 tendrá lugar del 7 al 14 de febrero, restando así efecto tractor al primer mes del ejercicio.
A pesar de este descenso, Benidorm mantiene un volumen de actividad notable para plena temporada baja. La segunda quincena de enero, con una ocupación media del 65,5%, deja 4,4 puntos menos que el año anterior, pero confirma un mes estable en términos de demanda, aunque con mayor contención que en un invierno 2025 especialmente dinámico.
El mercado turístico vuelve a dibujar la imagen clásica del Benidorm invernal, con un reparto casi equilibrado entre turismo nacional y británico, ambos en torno al 40% del total mensual. Destaca además el crecimiento de mercados como Países Bajos y Bélgica, impulsado en parte por la celebración de la Copa del Mundo de Ciclocross, que ha generado un impacto positivo en la llegada de visitantes centroeuropeos.
Por categorías hoteleras, el ajuste ha sido homogéneo. Los hoteles de 4 estrellas han cerrado enero con un 63,4% de ocupación, mientras que los 3 estrellas han alcanzado el 68,1%, ambos por debajo de 2025, pero manteniendo niveles sólidos para un mes tradicionalmente de transición.
En el conjunto de la Costa Blanca, la ocupación media de enero se ha situado en el 63,7%, con un retroceso muy leve de apenas cuatro décimas respecto al año pasado. El destino mantiene así el pulso gracias a un 56% de mercado internacional, confirmando la fortaleza del litoral alicantino en temporada baja. Especialmente destacable es el comportamiento de Alicante Sur, que en la segunda quincena del mes ha alcanzado un 70,6% de ocupación, actuando como uno de los motores del destino.
Sucesivas borrascas
Desde Hosbec se apuntan varias causas que explican este comportamiento a la baja, especialmente en el mercado nacional y de proximidad. Entre ellas destacan la mala meteorología del mes de enero, con sucesivas borrascas y alertas que han complicado la movilidad y reducido el atractivo para viajar; los efectos del accidente ferroviario de Adamuz, que afectaron a la conectividad por tren y al ánimo del turista vacacional; y, en el caso concreto de Benidorm y la provincia de Alicante, el citado desplazamiento del Benidorm Fest.
Las previsiones para la primera quincena de febrero apuntan a que esta corrección podría mantenerse, aunque el sector confía en un repunte puntual durante el fin de semana de San Valentín, que tradicionalmente registra una elevada ocupación en toda la Comunitat Valenciana.
En el caso de Benidorm, las reservas ya confirmadas para la primera mitad de febrero alcanzan el 66,4%, mientras que en la Costa Blanca se sitúan en el 67,1%, cifras que anticipan continuidad en la actividad y refuerzan la expectativa de un mes de febrero más dinámico que enero.




