El humanista alicantino Rafael Altamira ya forma parte de la 'Caja de las Letras' en el Instituto Cervantes
Con el depósito de su legado en la caja 1.456 el mismo día de su cumpleaños, han concluido los actos organizados por El Campello en el "Año Altamira"

Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, sobre el depósito de objetos de Rafael Altamira en la "Caja de las Letras"
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Alicante
La caja 1.456 ya pertenece al historiador, jurista y humanista alicantino, Rafael Altamira, en la “Caja de las Letras” de la cámara acorazada de la sede central del Instituto Cervantes en Madrid.
Parte de su legado se alberga desde este martes en el interior de la cámara del sótano del edificio “Las Cariátides” de Madrid, sede central del Instituto Cervantes.
Un acto con el que además concluyen todos los actos celebrados por el Ayuntamiento de El Campello, dentro del “Año Altamira”, para dar a conocer la figura del también pedagogo, literato y pacifista de mayor proyección internacional que ha dado España, quien hasta en dos ocasiones fue nominado para recibir el Premio Nobel de la Paz.
Sus restos fueron repatriados en diciembre de 2024 desde México hasta el Cementerio Municipal de El Campello, donde fueron inhumados junto con los de su esposa Pilar Redondo en una solemne ceremonia-funeral que presidió el pasado 10 de febrero de 2025 el Rey Felipe VI.
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Y justo un año después, también un 10 de febrero (fecha de nacimiento del insigne personaje), varios objetos personales donados por su familia han sido depositados en el habitáculo de la “Caja de las Letras”, donde ya comparte espacio con personajes tan relevantes de la cultura y las artes españolas como Antonio Buero Vallejo, Gabriel García Márquez, Juan Ramón Jiménez, Manuel Machado o Severo Ochoa.
La nieta del jurista, María Luz Altamira, ha agradecido el esfuerzo y las gestiones que diversas administraciones españolas han realizado en los últimos tres años para conseguir repatriar a su abuelo, darle sepultura en El Campello de acuerdo a sus deseos, y celebrar decenas de actos de todo tipo.
Cinco objetos y una sorpresa
Cinco han sido los objetos depositados en la caja, donados por la familia, que a partir de ahora forman parte del Patrimonio Nacional y serán por tanto custodiados por siempre por el Instituto Cervantes.
Se trata de un retrato de Rafael Altamira hecho en lápiz y acuarela, de autor desconocido; un ejemplar de la primera edición del libro “Reposo” publicado en 1903; una carta oficial manuscrita en 1911 de Rafael Altamira destinada a Manuel B. Cossío, en calidad de director general de Primera Enseñanza; una fotografía de la esposa de Rafael Altamira, Pilar Redondo, y sus tres hijos, fechada en el año 1909 e impresa sobre cartón; y el primer ejemplar del libro “Rafael Altamira y Cervantes”, editado por el propio Instituto Cervantes y de cuyo contenido se han encargado la catedrática de Literatura Hispanoamericana Eva Valero Juan, y el doctor en Filosofía y Letras Ignacio Ramos Altamira, bisnieto de Rafael.
La edición del libro, que forma parte de la colección “Mina de pasatiempos”, ha llegado a tiempo de formar parte del contenido del habitáculo dedicado a Rafael Altamira en la Caja de las Letras.
Para sorpresa de todos, se ha introducido en la caja un sexto elemento, que portaba la nieta de Rafael Altamira una copia de una carta que su abuelo le envió a su padre, también de nombre Rafael.
Acto emotivo con amplia representación
Ha sido un acto ágil y muy emotivo, en el que han intervenido el director del Instituto Cervantes, el poeta Luis García Montero; la nieta de Rafael Altamira y el alcalde de El Campello, Juanjo Berenguer, en presencia de autoridades de la Diputación Provincial (en concreto el diputado de Cultura, Juan de Dios Navarro, en representación del presidente Toni Pérez), la Universidad de Alicante (en este caso, la catedrática Eva Valero Juan ha acudido por delegación de la rectora Amparo Navarro), la concejal de Cultura, Dorian Gomis, periodistas, camarógrafos y fotógrafos.
El resto de la delegación desplazada a Madrid desde El Campello, familiares llegados de diversos puntos de España, invitados y asistentes en general, han seguido el desarrollo del acto en el salón de actos, contiguo a la cámara acorazada, donde se ha proyectado en directo.
Luis García Montero, poeta, crítico literario y ensayista perteneciente a la llamada ´Generación de los ochenta” o “Postnovísimos”, y director del Instituto Cervantes desde el año 2018, ha expresado su “profundo agradecimiento” por hacer posible el ingreso del legado de Altamira en la Caja de las Letras.
Montero ha reivindicado la figura de Altamira como una de las personalidades más relevantes de la cultura española contemporánea, “heredero directo del espíritu de la Institución Libre de Enseñanza". También su defensa de "una comunidad cultural basada en el idioma, la historia compartida y, sobre todo, en la convivencia y el diálogo”.
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Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, sobre el depósito de objetos de Rafael Altamira en la "Caja de las Letras"
El primer edil de El Campello, Juanjo Berenguer, ha comenzado su intervención leyendo una frase que escribió el Rey Felipe VI en el libro de honor del Ayuntamiento en su visita del pasado febrero de 2025: “Homenajeamos a una gran e ilustre figura intelectual, en un acto de justicia histórica y recuperación de la concordia y reconciliación”.
El libro presentado refuerza una idea que el Instituto Cervantes reivindica de manera constante: que la verdadera riqueza de una comunidad es su cultura, y que la mejor herencia del pasado es la que permite comprometerse con el futuro.
Con este acto en Madrid se ha destacado la vigencia del pensamiento de Altamira como antecedente decisivo del Instituto Cervantes, tanto por su presidencia de la Liga Cervantina como por su defensa de un panhispanismo abierto, dialogante y respetuoso con la diversidad.




