En busca y captura un agresor sexual de Castellón fugado: está en paradero desconocido desde el 9 de abril tras no acudir a una cita judicial
El fugitivo amenazó a una joven de 21 años a grabar un vídeo

Vicente L..G. está en busca y captura desde el pasado 9 de abril.

Castellón
Un hombre acusado de varias agresiones sexuales en Castellón está en paradero desconocido y huido de la justicia desde principios de este mes de abril.
La Sección Segunda de la Audiencia de Castellón emitió el pasado 9 de abril una orden de búsqueda, detención e ingreso en prisión contra esa persona después de que no compareciera ese día, cuando estaba citado, a la comparecencia convocada por el tribunal para decidir si acordaba encarcelarlo ya a raíz de su condena a ocho años de prisión por agresión sexual y amenazas contra una estudiante de 21 años en el momento de los hechos.
El fugitivo, Vicente L. G., tiene 45 años, mide 1,85, es de complexión atlética, pelo castaño y ojos marrones.
Amenazas
El juez considera probado que el fugitivo conoció a la víctima en la calle y la abordó preguntándole sobre una ubicación a la que supuestamente no sabía llegar. Tras varios minutos de conversación, el hombre le propuso contratarla para trabajar de camarera o encargada en un establecimiento sin tener ninguna intención de hacer, según el magistrado.
De esto modo, el hombre consiguió el teléfono de la joven y le escribió por Whatsapp. Días después, contactó con ella de nuevo y quedaron en el establecimiento donde supuestamente la iba a contratar. Allí, "con el ánimo de doblegar su voluntad para mantener relaciones sexuales con ella", según el juez, le dijo a la víctima que se dedicaba a "mover droga" y que era "una persona con mucho poder en Castellón".
Después, acompañó a la víctima a su casa con el objetivo de saber donde vivía.
Para el siguiente encuentro, citó a la joven en su vivienda con la excusa de hablar nuevamente de la oferta de trabajo. Allí, la citó en otras ocasiones, y en una de ellas le dijo: : “te estoy dando mucha información, no me vayas a fallar”, “mis amigos pueden encontrarte en cualquier momento, si hay cualquier problema y podrían ir contra ti y contra tu familia”, “tengo contactos con los cuerpos policiales, como se te ocurra denunciar, me voy a enterar y tendrás que atenerte a las consecuencias” o “no tengo ningún problema en descolgar teléfono, hacer una llamadita y quitarte del medio, ya lo he hecho en otras ocasiones”.
La víctima cambió de domicilio
Los encuentros siguieron y las amenazas también hasta llegar al punto de amenazarla con que, si no cedía a grabar un vídeo sexual, un dirigente del cartel de drogas de Sinaloa mandaría a gente para buscarla ante lo que la víctima se opuso pero el hombre la forzó.
Como consecuencia de la agresión sexual, el acoso y las amenazas recibidas, la víctima sufrió un cuadro clínico compatible con síndrome de estrés postraumático del que actualmente se considera que presenta sintomatología a modo de secuela, alterando su vida cotidiana tanto a nivel sexual como académico, según se recoge en la sentencia.
La mujer, además, se vio obligada a cambiar de domicilio, no puede llevar a cabo actividades sola y necesita ir acompañada para salir a la calle, a pesar de que se mudó a Oropesa y, finalmente, a Madrid, por no conseguir reestablecer su vida.
Asimismo, la víctima tuvo que finalizar sus estudios de forma on line y recibió asistencia psicológica desde el 2019 hasta 2021 en el Centro Mujer 24h de Castellón.




