La Ventana Vall d'Albaida
Sociedad

Otos revive la tradición con la V Festa de la Sarga: artesanía, música y cultura para celebrar el 25 de abril y el Día del Libro

El municipio de la Vall d’Albaida acoge una cita consolidada que pone en valor los oficios tradicionales, la identidad valenciana y la participación familiar

Otos se prepara para vivir este domingo una de sus citas culturales más especiales. La V Festa de la Sarga llega consolidada como un evento que une tradición, artesanía y participación ciudadana, coincidiendo además con la celebración del Día del Libro y la conmemoración del 25 de abril.

Detrás de esta iniciativa se encuentra Joan Olivares, vecino del municipio e impulsor de la propuesta, quien explica que la idea surgió ante el riesgo de que se perdiera un oficio profundamente ligado a la historia local. “Nos dimos cuenta de que cada vez quedaba menos gente que dominara las técnicas de la sarga, que durante décadas fueron un complemento económico fundamental para las familias del pueblo”, señala.

El objetivo era claro: aprovechar el conocimiento de las generaciones mayores para transmitirlo a los más jóvenes y también a visitantes. “Pensamos que era el momento de convertir a esa generación en maestros y enseñar desde cero a quien quisiera aprender”, añade.

Entrevista a Joan Olivares. V Festa de la Sarga a Otos

De iniciativa local a cita consolidada en la comarca

Lo que comenzó como una propuesta sin grandes pretensiones ha terminado por convertirse en un evento de referencia. La Festa de la Sarga celebra ya su quinta edición con una evolución que ha sorprendido incluso a sus organizadores.

“La respuesta ha sido muy positiva. Al principio participaba sobre todo gente del pueblo, pero ahora viene mucha gente de fuera”, explica Olivares. El formato, basado en talleres prácticos, ha sido clave en este crecimiento.

Lejos de ser una simple exhibición, la fiesta invita a los asistentes a implicarse directamente. “Lo planteamos como un taller en el que cada persona hace su propia cesta y se la lleva a casa. Esa experiencia gusta mucho”, destaca.

Además, el componente emocional también juega un papel importante. Muchos vecinos mayores reviven una parte de su juventud. “Para ellos es como volver a montar en bicicleta, nunca se olvida. Les encanta sentirse maestros por un día”, afirma.

La sarga, una industria clave en la historia de Otos

Más allá de su valor artesanal, la sarga tuvo un papel fundamental en el desarrollo económico y demográfico de la zona durante el siglo XX. Tal como explica Olivares, esta actividad llegó a numerosos pueblos de la Vall d’Albaida a finales de los años 50 y principios de los 60.

En un contexto marcado por la crisis del campo y la emigración hacia las ciudades, la sarga ofreció una alternativa laboral. “La agricultura ya no daba suficiente trabajo y muchos jóvenes se marchaban. Esta pequeña industria permitió que muchas familias tuvieran ingresos y ayudó a frenar la despoblación”, recuerda.

La elaboración de cestas y garrafas con fibras vegetales se convirtió así en un complemento económico esencial y en un elemento identitario que hoy se busca recuperar.

Artesanía en vivo: talleres para toda la familia

Uno de los grandes atractivos de la Festa de la Sarga son sus talleres abiertos, pensados para todos los públicos. Familias enteras, con niños, padres y abuelos, participan en una actividad que combina aprendizaje y entretenimiento.

Los asistentes contarán con materiales proporcionados por la organización y con la ayuda de expertos locales. “Partiendo de cero, y con un poco de paciencia, cualquiera puede terminar la mañana con su propia cesta hecha a mano”, explica Olivares.

El contacto directo con materiales naturales es otro de los elementos que más atrae al público. “En un mundo tan digital, trabajar con las manos y crear algo útil resulta muy gratificante”, señala. La sarga, procedente de zonas húmedas como barrancos, ofrece además una textura y una experiencia sensorial muy valorada.

Música, libros y reivindicación cultural

La fiesta no se limita a la artesanía. La programación se amplía con música en directo, actividades literarias y actos conmemorativos que enriquecen la experiencia.

Este año, la coincidencia con el Día del Libro ha permitido incorporar una iniciativa participativa en la que los asistentes podrán leer textos en público. Como incentivo, quienes participen recibirán un libro de regalo.

Además, la celebración del 25 de abril añade un componente reivindicativo. Otos mantiene viva esta fecha con actos en torno a la Pedra de Basset, un símbolo local vinculado a la memoria histórica valenciana.

Olivares subraya la importancia de esta conmemoración: “Es una fecha que marcó un antes y un después para los valencianos. No es solo historia, sigue teniendo consecuencias en el presente”. La recreación de este espacio, convertido en reloj de sol, simboliza esa memoria colectiva.

Productos artesanales y tradición viva

Durante la jornada del domingo también habrá exposición y venta de productos artesanales, muchos de ellos elaborados con fibras naturales como esparto, caña o palma.

Participarán tanto artesanos locales como visitantes de otros municipios, ofreciendo desde objetos decorativos hasta productos ecológicos como jabones o mermeladas. “Es una forma de recuperar la artesanía popular de toda la vida”, apunta Olivares.

Turismo, cultura y dinamización del medio rural

La Festa de la Sarga se ha convertido también en un motor para atraer visitantes y dar visibilidad a Otos, conocido por sus relojes de sol. Durante el fin de semana se mantendrán las rutas habituales, que previsiblemente contarán con mayor afluencia.

“Iniciativas como esta ayudan a dinamizar el pueblo y a atraer turismo cultural”, asegura el organizador. Aunque reconoce que el impacto es modesto, considera que es clave para dar a conocer el municipio y su entorno.

Una invitación abierta a disfrutar del entorno

La jornada se desarrollará durante toda la mañana en la plaza del pueblo, con inicio de los talleres alrededor de las 10:00 horas. La organización anima a acudir sin prisas, ya que las actividades se irán repitiendo.

Olivares lanza una invitación clara: “Que la gente venga por la mañana, participe y, si puede, se quede a disfrutar del entorno”. Otos ofrece además espacios naturales y zonas habilitadas para comer, convirtiendo la visita en una experiencia completa.