La magia de la montaña en el corazón de Alcoy
La Filà Realistas cierra la Entrada Mora con la alferecía de Miguel Espí y un boato que rescata la leyenda de Landrac y los ecos de las batallas grabadas en la piedra de la Sarga

Alcoy
La última luz de la tarde en Alcoy ha acompañado a la Filà Realistas y su mirada a la leyenda encarnada en Miguel Espí Mayor, alférez moro 2026.
Bajo el símbolo de Landrac, el Viejo de la Montaña, Espí ha representado un mando que es puro origen, fuerza y misterio, y que recordaba que desde el Castellar hasta la Sarga, se evoca un rugido grabado con fuego de lucha, muerte y eternidad.
Este relato histórico y legendario ha cobrado vida gracias al diseño de Gloria Segura, responsable de la estética del alférez, su favorita, los emires y las huríes, así como de las figuras del Santón y la Sabia de la Madraza. La confección está repartida entre Saúl Santonja, El Taller de Paqui y Silvia Belda.
La Escuadra Especial era diseño de Ignacio Trelis y la confección de Roberto Pérez, mientras las carrozas de José invitaban al viaje por el Barranc de la Batalla.
La música ha sido clave. El alférez y sus emires han avanzado con la solemnidad de Tarde de abril, de Amando Blanquer interpretada por la Música Primitiva Apolo de Alcoy. La Unión Musical de Muro ha rescatado Moros y Cristianos de Camilo Pérez Monllor para la favorita. El broche de oro lo ha puesto la Escuadra Especial con las piezas Kapytan y Marta de Saül Gómez Soler, bajo los sones de la Santa Cecilia de Castalla.
El despliegue se ha completado el ballet de Virginia Bolufer con la Danza de los Ouroboros, mientras que el Ballet Gawazzi ha interpretado el Ascenso de Antares al ritmo de Verí en forma de grandes escorpiones.




