Lunes, 15 de Agosto de 2022

Otras localidades

Del calor de Madrid al frío porteño

En el avión, en los pasillos del hotel, en los corrillos de deportistas, periodistas y políticos... se pasa de la euforia desmedida a la prudencia contenida. Igual que hemos cambiado el calor madrileño por el frio invierno de Buenos Aires

Los estados de ánimo son un sube y baja. '¿Madrid? Seguro, a la tercera no nos pueden negar los JJ.OO.' Las mismas voces, las mismas persona... pueden expresar sentimientos encontrados sobre el éxito de la candidatura.

Actos en la Puerta de Alcalá de apoyo a Madrid 2020 / AGENCIAS

Ya están todos los que son. La delegación madrileña (los que faltaban) aterrizó en Buenos Aires. Uno que es primerizo en estas cosas del olimpismo madrileño se deja contagiar fácilmente por los sectores más optimistas pero hasta los más eufóricos (los que no se quitan el pin ni a la hora de dormir) admiten que luchar contra la roca japonesa no será una aventura fácil.

Destacados empresarios o políticos de diferente condición ideológica (al menos los que han respaldado la candidatura) coinciden en que, a diferencia de las dos ocasiones anteriores, esta vez, los JJ.OO no son un capricho, son una necesidad. Un sí devolvería un rayo de ilusión y de optimismo a una ciudad (y a un país) que pasa sus días cabreado como una mona por los recortes, la crisis económica y los casos de corrupción. Los tres, factores también restan en esta carrera olímpica.

¿Será a la tercera?

A saber. Lo que está claro es que no habrá un cuarto intento consecutivo. El coste político que supondría solo plantearlo ante la opinión pública, es un riesgo demasiado elevado para el equipo de Ana Botella. Esa posibilidad, ni se menciona, ni se plantea.

Los que impulsaron el primer proyecto en tiempos de Álvarez del Manzano (1997) reconocen que Madrid disparó en balde en 2016 cuando todos, menos Gallardón, creían en las dichosas rotaciones entre continentes. No nos tocaba y nos equivocamos.

Hoy nos presentamos con un proyecto muy parecido. La villa olímpica diseñada sobre planos de finales de los 90 y un montón de infraestructuras finalizadas, que, evidentemente, tendrán que ser actualizadas, porque ningún edificio es eterno. La mano del logo olímpico de Madrid 2016 se tornó en bofetada. La llama de 2012 se apagó, dicen algunos de los que estuvieron trabajando por aquel entonces en ese proyecto que el bloque sajón quiso devolverle a Zapatero aquella escena en la que no se levantó al paso de la bandera americana. Que lo de Alberto de Mónaco fue, sencillamente, la anécdota. Por tanto ¿qué nos puede hacer pensar que con el mismo proyecto de las dos ocasiones anteriores, ahora sí podemos ganar?

Mucho me temo que después de cada intento perdemos demasiado tiempo en buscar culpables o las razones del fracaso y la verdad, no parece que los 103 miembros del COI se inclinen por una ciudad solo por sus maquetas, sus cuentas saneadas o sus vistosos robots (los que ha presentado Japón aquí son de un gusto cuestionable). Tal vez exageran los que pregonan que son las mujeres de estos señores los que deciden la ciudad ganadora en función de sus deseos vacacionales pero si algo hemos aprendido en todo este tiempo, es que nadie puede hacer un pronóstico fiable y que la promesa de voto de un miembro del comité tiene nula validez. Así que, evitemos las quinielas. Contengamos el optimismo. ¡Ah! Y si perdemos (ojalá que no ocurra) evitemos otra vez las excusas.

Samaranch: "La corrupción en España no tendrá ninguna incidencia en la decisión del COI"

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?