Un consorcio vasco pondrá en marcha la primera plataforma eólica flotante del Estado
El consorcio Nautilus, formado por cuatro grandes empresas vascas y el centro tecnológico Tecnalia, ha iniciado ya los preparativos para la primera prueba piloto que se realizará en julio en Cantabria
La primera plataforma real de este molino de viento marino se colocará en Armintza (Bizkaia). Según sus pronósticos, podrían estar produciendo energía en el mar en dos o tres años. Estiman que este desarrollo tecnológico podría llegar a mover hasta 450.000 millones de euros en 2020 en todo el mundo.
Astilleros Murueta, Tamoin, Velatia y Vicinay Cadenas crearon a finales del año pasado junto a Tecnalia el Consorcio Nautilus para desarrollar plataformas eólicas flotantes. La peculiaridad de estos "molinos de viento marinos" es que no necesitan pilares cimentados en el fondo marino, sino que flotan anclados con una cadena, como un barco fondeado, por lo que pueden utilizarse en aguas profundas. Su objetivo es aprovechar el fuerte viento de alta mar, en estas aguas, para generar energía eléctrica.
Acaban de iniciar las pruebas a escala en el Instituto de Hidrodinámica de Cantabria y, dentro de un año, están previstas las pruebas con el modelo real, de 40 metros de altura, en el laboratorio BIMEP del Gobierno Vasco en la costa de Bizkaia.
Si las estimaciones de Nautilus se cumplen, las primeras plataformas podrían estar produciendo energía en el mar en dos o tres años. A partir de aquí, aspiran a hacerse con al menos un 5% del mercado mundial, lo que supondría varios cientos de millones de facturación (podría rondar los 450.000 millones de euros en 2020) y la generación de hasta 200 empleos solamente en Euskadi.




