Esta casa es una ruina
Conocemos la rocambolesca historia de un madrileño que compró una casa en el barrio de Lavapiés, el ayuntamiento la derribó por ruina, pero él sigue pagando la hipoteca


Madrid
Compró un piso de 50 metros cuadrados en el barrio de Lavapiés. Sabía que tendría que destinar un dinero extra a reparar un edificio muy antiguo pero céntrico. Lo que no se esperaba es que poco después el ayuntamiento de Madrid ordenara el derribo del edificio al declararlo en ruina.
Carlos Pontini sigue pagando, cuatro años después, la hipoteca de un piso que ya no tiene. El ayuntamiento no le paga los 82.000 que estipuló cuando le expropiaron porque no es el dueño legal del piso. Pero sin ese dinero no puede cancelar, al menos en parte, la hipoteca. "Han tirado nuestras casas para nada" pero además "nos cobraron más por el derribo de lo que costaba rehabilitarla" se lamenta.
Esta historia, real como la vida misma, se ha convertido en el argumento de Bansia, obra de teatro de la que es protagonista muy a su pesar.
El decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, José Antonio Granero, calcula a pesar de la falta de datos por parte del ayuntamiento que en la capital las viviendas en ruina no llegan al centenar. Reconoce que los distintos programas de rehabilitación por parte de las administraciones ha cambiado la imagen de muchos barrios. Pero llegaron los recortes presupuestarios y otro se quedaron esperando tiempos mejores




