¿Por qué hay que calentar?
Algunas personas de lo saltan, porque desconocen su importancia o por falta de tiempo. Lograr un mejor funcionamiento de nuestro cuerpo y prevenir lesiones son dos de sus funciones

Valencia
Se trata de la primera parte del ejercicio, pero muchos se lo saltan. Cualquier sesión suele estructurarse en tres bloques sucesivos: calentamiento, parte principal y vuelta a la calma. El calentamiento consiste en activar, preparar los músculos para realizar una actividad de mayor esfuerzo.
Es importante porque prepara los sistemas para conseguir un funcionamiento más eficiente y previene lesiones. “Pone a nuestro organismo en condiciones de asimilar un ejercicio con seguridad”, admite Cristina Pérez Encinas, médico deportivo de la Universidad Católica de Valencia.
En actividades cardiorespiratorias, la locomoción debe ser la última antes de pasar a la parte principal. El objetivo sería lograr que el aparato respiratorio y cardiovascular estén lo mejor posible. (Rodríguez y Santonja, 2000). “Para calentar conviene hacer ejercicio muy amplios, que impliquen todas las partes del cuerpo. Debe durar mínimo 20 minutos y se realiza a baja o moderada intensidad”, afirma Pérez Encinas.
Las actividades de fuerza y velocidad requieren más calentamiento. “Cada actividad requiere una preparación a corde con las exigencias que se le va a pedir al cuerpo”, señala la médico deportivo. Caminar o trotar un poco puede ser un buen comienzo. “Además habría que combinar esos ejercicios con movimientos articulares. Es importante que cuenten con un entrenador para que la persona que vaya a realizar el calentamiento esté bien asesorada. No es lo mismo alguien que tiene un buen estado de forma que alguien que acaba de empezar a hacer ejercicio. Hay que individualizar según la persona y la actividad física que van a realizar después”, comenta nuestra experta.




