Polémica en el sector pesquero de la provincia de Castellón
Los pescadores del Grau de Castellón se enfrentan con la Cofradía de Burriana, después de que ésta rompiese el compromiso de veda biológica que habían acordado. Un trato que va más allá de la ruptura de una promesa y que puede tener consecuencias en las políticas de Europa que garantizan la supervivencia del sector pesquero.


Castellón
Mientras los pescadores del Grau de Castellón piden a Europa que adopte políticas dirigidas a la supervivencia del sector pesquero, la Cofrafía de Burriana ha roto el compromiso de veda con el resto de Cofradías que componen la Fundación, en el que acordaron parar la pesca de arrastre durante los meses de verano y cerrar las lonjas para no crear competencia desleal.
Los pescadores de la provincia se comprometieron a realizar una veda biológica en el caladero para regenerarlo. Una decisión que no sólo pretendía dejar descansar el mar, sino que también era una manera de enviar un mensaje a Europa que demostrase que la provincia de Castellón es un ejemplo de pesca sostenible pese a la gran explotación que sufre el Mar Mediterráneo.
Desde la Cofradía de Burriana argumentan que no han hecho nada ilegal ya que han faenado en aguas de Valencia, donde no había veda. Sin embargo, la venta de ese pescado en la lonja de Burriana ha supuesto una ruptura del compromiso que los pescadores castellonenses critican. No obstante, el secretario de la Cofradía de Burriana, Agustí Claramonte, se defiende y dice "que el acuerdo de la Federación no puede aplicarse porque la normativa no les permite rechazar ninguna subasta."
Por este motivo, la Cofradía de Pescadores del Grau de Castelló teme que esta ruptura del compromiso de veda de la Cofradía de Burriana influya negativamente en Europa y que desemboque en medidas más drásticas que puedan poner en peligro la supervivencia del sector pesquero.




