Cayeron en su propia trampa
El equipo armero se ve sorprendido por un Málaga que iguala su intensidad inicial y le termina superando con sus mismas armas. Bastón hizo su decimoquinto gol. Regreso triunfal del ex armero Albentosa

Javier Etxezarreta (EFE) / Javier Etxezarreta (EFE)

Eibar
La Sociedad Deportiva Eibar cayó en su propia trampa y terminó perdiendo contra el Málaga. El equipo malacitano le ganó con sus propias armas y el conjunto de Mendilibar se quedó sin respuesta. Le igualó desde el inicio la intensidad con la que afronta los partidos en Ipurua y a partir de ahí le fue ganando la partida poco a poco, hasta ponerse por delante justo antes de llegar al descanso. Una segunda derrota consecutiva que se agrava todavía más por culpa de la lesión de Aleksandre Pantic, que estará alrededor de dos semanas de baja.
Los armeros quisieron salir igual de fuertes e intensos que en otras ocasiones, y de hecho así lo hicieron, pero se encontraron con Málaga que igualó ese planteamiento y le jugó de cara, sin esperar dentro de su propia área. Ese planteamiento le dio sus frutos gracias al gol de Juanpi al rematar en el área pequeña un buen servicio desde la izquierda del Chory Castro.
Con ese resultado adverso, comenzaba una nueva película para el Eibar. Una película a la que no está acostumbrado esta temporada. Ir a remolque delante de su afición para buscar el empate. Cambio Mendilibar la idea, y en vez de ir de forma decidida a por el rival, decidió esperarle un poco, para después tener transiciones rápidas. El Málaga se empezó a encontrar incómodo en ese estilo, y el Eibar fue llegando cada vez con más peligro a la portería de Kameni. En los primeros 20 minutos de la segunda parte fue cuando el Eibar pudo conseguir el empate que en ese momento parecía el resultado más justo.
Pero el ansiado gol no llegaba y los armeros empezaban a impacientarse. Y fruto de esa impaciencia llegó el desbarajuste del final. Juanpi pudo marcar a puerta vacía, pero falló su segundo tanto de forma incomprensible, y Santa Cruz sí le dio la puntilla con un gol típico de delantero killer: balón largo, control y zambombazo. Con el 0-2, el Málaga lo vio hecho, se confió y Borja Bastón lo aprovechó para reducir diferentes con su 15º gol en Liga, pero ya era demasiado tarde y acto seguido el colegiado pitaba el final del encuentro. Así ganó el Málaga en el día del regreso de Raúl Albentosa a Ipurua, que le recibió como un ídolo, uno de los símbolos del histórico ascenso a Primera división.
- FICHA TÉCNICA:

Roberto Ramajo
Entro en el grupo en 2002 como redactor de prácticas. En 2005 se incorporó a la redacción en Gipuzkoa...




