Jueves, 04 de Junio de 2020

Otras localidades

Misterios de la Historia

Leslie Howard, actor y espía al servicio de Su Majestad

Una carrera brillante con un final rodeado de secretos, digno de Hollywood

Leslie Howard, actor y espía al servicio de Su Majestad

Leslie Howard, actor y espía al servicio de Su Majestad / Revista Enigmas

Leslie Howard fue uno de los actores británicos más brillantes de su generación. Tras una carrera fulgurante en los años 30 que le llevó a Hollywood y a alcanzar el estrellato al ser uno de los actores protagonistas de “Lo que el viento se llevó”, estrenada en 1939, donde interpretó el papel de Ashley Wilkes, el amor de Scarlet O’Hara. Cuando estalló ese mismo año la Segunda Guerra Mundial, compaginó sus trabajos en el mundo de la interpretación con un trabajo mucho más delicado: el de espía al servicio de Su Majestad.

Las primeras misiones que le encargó la Inteligencia británica fueron hacer uso de sus dotes oratorias para convencer al pueblo de la lucha a través de la propaganda, eficaz arma de guerra. Pero sería en 1943, en un episodio digno del mejor guionista aunque escrupulosamente real, cuando la figura de Howard cobraría gran importancia para los servicios secretos, y en concreto para el SOE, el Grupo de Operaciones Especiales creado para realizar acciones de sabotaje y guerra subversiva contra los nazis. Una misión secreta relacionada precisamente con España y su papel de “neutralidad” en la contienda, tan delicado, como hemos visto en ocasiones anteriores en las que incluso los hombres fuertes de Winston Churchill llegaron a sobornar a la flor y nata del Ejército español para que no entraran en la lucha de parte de Hitler.

Los dirigentes del SOE sabían que Leslie había mantenido a principios de los años 30 un romance con la actriz y bailarina donostiarra Conchita Montenegro, y harían uso de ello y de unas charlas sobre cine que el actor debería impartir en Madrid como tapadera, para llevar a cabo una importante operación secreta: trasladar a Franco un mensaje secreto lejos de los canales diplomáticos habituales que podían ser descubiertos por el gobierno de Hitler.

Puesto que Conchita Montenegro tenía un acceso inmejorable a las altas instancias del régimen franquista –era novia de un alto cargo de la Falange–, Howard viajó hasta la Península Ibérica, vía Lisboa, otro auténtico nido de espías, para llevar a cabo su delicada misión secreta. Sin embargo, en su periplo se encontraría con un fatal destino: cuando su avión regresaba hacia Londres, fue abatido por una avanzadilla de cazas de la Luftwaffe a unas doscientas millas frente a la costa de Cedeira, en A Coruña, al norte de Cabo Ortegal. Tenía cincuenta años y se truncaba así una de las carreras más prometedoras del séptimo arte. Su final sigue, todavía hoy, rodeado de secretos, y nos ocupamos de ello en nuestra sección de misterios históricos con Óscar Herradón, redactor jefe de la revista Enigmas.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

Último boletín

Emisoras

Elige una emisora

Cadena SER

Compartir

Tu contenido empezará después de la publicidad

Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?