La familia del anciano supuestamente atropellado por un camión de Urbaser quiere que se reabra la investigación
Dicen que puede haber negligencia policial al no precintar el camión
Hasta tres días después de los hechos no se revisó el vehículo

Informe sobre el atropello de un anciano, supuestamente por un camión de Urbaser en Lugo / Cadena SER

Lugo
La familia de José Antonio Fernández Neira, cuyo cadáver apareció entre los “soportales y la fuente” del Campo Castillo el cinco de enero del 2015 sobre las ocho y media de la mañana, quiere que el juzgado número tres reabra la investigación luego que la Audiencia Provincial cerrara la causa al no considerar que haya pruebas concluyentes.
Y es que desde un principio se sospechó que fuera arrollado por un camión de Urbaser, que realiza la limpieza de calles en esa zona, llegándose a tomar declaración al conductor.
El cadáver presentaba, según el acta de la inspección ocular que realizó la Policía Nacional ese cinco de enero y a la que ha tenido acceso RADIO LUGO, “fractura de ambas piernas, fractura con erosión en zona interna del tobillo derecho, seccionado el lóbulo de la oreja derecha, golpe en el lado derecho de la sien, fractura en la frente y sien del lateral izquierdo, ojos hinchados y fractura de la tercera falange del dedo medio de la mano izquierda”.
En el informe se añade que “se aprecian restos de arrastre en la frente, en la parte anterior del jersey, en el abrigo y desgarro en la parte trasera izquierda”.
Fernando Pérez, el hijo del fallecido, ha asegurado que la familia intenta “reabrir” la investigación, así lo van a reclamar de nuevo ante el mismo juzgado, el número tres, que llevaba estas diligencias, o ir más allá y pedir la reapertura de diligencias por la Audiencia Provincial.
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Fernando Fernández, hijo del fallecido tras un atropello en la Plaza del Campo
Interpreta que se haya podido producir una “negligencia” policial, al no “precintar” el camión de Urbaser, sobre el que puso el foco la propia Policía Nacional que fue la que llevó la investigación.
Fernando Pérez, y así lo recoge el propio informe policial, constata que hasta “tres días después no se revisa el vehículo” sobre el que recayeron las sospechas, “lo que da para desconfiar”, sentencia.
A eso se suma la responsabilidad civil que dirige directamente hacia el concello de Lugo y hacia la empresa concesionaria del servicio de limpieza de la ciudad amurallada.
La familia para la reapertura de diligencias aportará nuevas pruebas, “como un informe técnico de reconstrucción del accidente en tres dimensiones”, que podría llegar a desvelar que el camión que provocó el accidente iba a una velocidad “mayor” de la permitida.
El hijo del fallecido no sale de su “asombro” ante el cierre de las diligencias que ordenó en su día la Audiencia Provincial de Lugo. Se desliza por parte del abogado de la familia que se podría haber incurrido en un delito de “omisión del deber de socorro”, al no auxiliar al anciano que contaba con 79 años y era vecino de la ciudad lucense.




