Más de lo mismo
La Real Sociedad desperdicia una gran ocasión de acercarse al quinto, y pierde en Butarque contra el Leganés (1-0) en otro partido en el que volvió a monopolizar la posesión, pero no le sirvió para nada.

Canales protege un balón en presencia de Rubén Pérez / Víctor Lerena (EFE)

San Sebastián
Más de lo mismo para la Real en Butarque. Mucho ruido y pocas nueces. Mucha posesión, y poco gol. Año nuevo... pero todo sigue igual. Y empieza a ser preocupante. Porque la oportunidad era de oro contra el Leganés. Pero de acercarse a sólo dos puntos del quinto clasificado, vuelve a alejarse a más de una victoria de los puestos europeos. La Real empieza el 2018 con una derrota de las que duelen, 1-0 contra un Leganés que apenas disparó dos veces sobre la portería de Rulli, pero que sólo con eso le bastó para ganarle y superarle en la clasificación. Tan cruel como real. Nada nuevo en la oficina.
Más de lo mismo, porque una vez más la Real tuvo la posesión, casi el 70%, pero no le sirvió para nada. Es verdad que los de Eusebio hicieron una buena primera parte, en la que fueron nétamente superiores al Leganés, en la que fueron creciendo hasta terminar pletóricos en los últimos minutos, con dos claras ocasiones para poder adelantarse. Una, un remate de Oyarzabal en el área pequeña a bocajarro que detenía Cuellar, tras una gran acción individual de Odriozola por la banda derecha. Y otra, un disparo desde fuera del área de Illarramendi que se colaba por la escuadra de no ser por la mano salvadora del meta pepinero. Los donostiarras merecían en ese momento irse con ventaja en el marcador. El partido tenía claro color txuri-urdin.
Más de lo mismo, porque nadie entiende porque de repente de dejó de hacer todo lo que hasta en ese momento le había funcionado. Fue como si se repitira lo que pasó en el Metropolitano, en su anterior visita a tierras madrileñas. Tras el descanso bajó su rendimiento de forma alarmante, y el leganés, con un sólo cambio táctico, le superó. Eso es lo grave de esta ocasión. El detalle peligroso. Garitano dio entrada a Omar Ramos, y sólo con ese cambio desarboló a una Real que ya no encontró soluciones para llegar a la portería rival como, al menos, sí lo había hecho al final del primer periodo. Tenía la pelota, pero no tenía profundidas. Y sin gol, no hay felicidad.
Más de lo mismo, porque de nuevo se vio penalizado con muy poco del rival en ataque, en este caso del Leganés, que apenas chutó sobre los tres palos de Gero Rulli. Apenas un disparo de Zaldua, cedido por la Real; y el 1-0 definitivo, de Gabriel Pirés, tras el saque de una falta lateral. Una jugada que llegó con polémica, porque el jugador del Getafe podía estar en fuera de juego, aunque Rulli tampoco estuvo excesivamente afrotundado. El gol le hizo mucho daño a los realistas, que no supieron jugar los últimos minutos, para perder por culpa de una mala segunda parte, y porque volvió a repetir los mismos errores que llevan toda la temporada condenándole a no dar el salto para pelear de verdad por los puestos europeos. Por cierto, la Real no incluyó 'cláusula del miedo' con Zaldua, y el donostiarra hizo un partido ante la atenta mirada de Eusebio, demostrando que está más que preparado para ser titular en la Real. Que lo apunten bien.

Roberto Ramajo
Entro en el grupo en 2002 como redactor de prácticas. En 2005 se incorporó a la redacción en Gipuzkoa...




