Todos corruptos
El nuevo director de la Oficina Anticorrupción de Balears dice que toda persona está condenada a corromperse en algún momento dependiendo de sus posibilidades y circunstancias

El nuevo director de la Oficina Anticorrupción de Balears dice que "toda persona está condenada a corromperse en algún momento dependiendo de sus posibilidades y circunstancias”.
Como entendemos que se incluye en el lote, ahora sabemos por qué cobra 95.000 euros al año: para tener más posibilidades y mejores circunstancias para evitar corromperse. Aunque si nos atenemos a su visión determinista de la condición humana, acabará haciéndolo igualmente. ¿O ese "en algún momento" incluye también su pasado? Como diría Jordi Hurtado: "Hay que ver, menudo lío".
Otra razón que justifica su elevado sueldo: siendo todos potenciales corruptos, este hombre va a tener muchísimo trabajo. De sus palabras deducimos que su primera y más urgente misión será precisamente la de no sucumbir él mismo a las prácticas corruptas. Dando por sentado que se considera a sí mismo persona y, por tanto, condenado irremediablemente a corromperse en algún momento.
Cuando el entonces portavoz del PP, Miquel Ramis dijo aquello de que "la corrupción es inherente a la condición humana" le cayó la del pulpo y con razón. ¿Por qué hemos de soportar que el director de la Oficina Anticorrupción, al que usted, yo y otros muchos pagamos 95.000 euros al año, nos insulte llamándonos corruptos en potencia?
Dos años y medio ha tardado el Pacte en encontrar un ‘sheriff’ con un lamentable concepto de la condición humana. Al menos podrían haber fichado a alguien más positivo. Y, de paso, respetuoso con quien le paga.




