El Gran Canaria no puede ni con el Lokomotiv, ni con los árbitros (59-80)
Los amarillos se despiden de la Eurocup en un partido para olvidar, donde en ningún momento se impusieron en el partido

Elvira Urquijo A. (EFE)

Las Palmas de Gran Canaria
El partido empezó con un Gran Canaria que se sintió incómodo ante el juego defensivo que le planteó el Lokomotiv. El juego de ataque transcurría entre la maleza de la presión rusa. Un triple de Oliver puso el 6-7 cuando iban seis minutos del primer cuarto. Eulís Báez surgió como un titán para encontrar alguna fisura en el muro de Sasa Obradovic, que le valió para poner por delante a los amarillos por primera vez en el marcador (10-9). Sin embargo el equipo ruso que tiene jugadores muy peligrosos, logró mantener el tono ofensivo a través de lanzamientos lejanos como el de Lacey, con un triple que ponía a los visitantes con un 12 a 15.
El segundo cuarto arrancó con un empate a quince puntos. Dos ataques consecutivos con otro triple de Lacey incrementó la cuenta del Lokomotiv con cinco puntos arriba (15-20). La defensa del Lokomotiv iba a más. Los amarillos respondían desde lo físico para no perder la distancia en el marcador. Un triple de Radicevic situaba a los grancanarios de nuevo a un punto (23-24). El partido era lento, con muchas interrupciones por parte de los árbitros, era difícil ver un juego fluido. Los minutos seguían transcurriendo con muchas faltas señaladas a ambos equipos, pero los locales no se podían poner por delante, con un margen que mantenían los del Lokomotiv en cinco puntos de diferencia. Un arreón final de Herbalife dejaba el encuentro al descanso con un 35-37.
En la segunda parte el Gran Canaria empezó con muchos fallos en ataque, errando lanzamientos sencillos. Los rusos poco a poco seguían anotando (35-45) en el minuto 24. Los de Obradovic alcanzaron. un parcial de once a cero, que podía ser definitivo por la forma de defender del Lokomotiv. En cinco minutos fue incapaz el equipo de Luis Casimiro de anotar. El entrenador no paró la sangría del tercer cuarto, mientras los jugadores de Krasnodar cada vez se sentían más cómodos.
El último cuarto lo inició el Herbalife perdiendo de doce (44-56). Pero lo inició sin fe. Todo lo contario que su rival, que dominaba todos los aspectos del partido. Se necesitaba una reacción del Gran Canaria. Pero los jugadores de Luis Casimiro, no sólo tenían que luchar contra su rival, los árbitros fueron calamitosos a la hora de dirigir el encuentro. El Gran Canaria Arena explotó contra sus decisiones, que especialmente en el último cuarto perjudicaron al juego de los amarillos. El partido iba encaminándose hacia el final, con un Herbalife que no podía ni con los árbitros ni con el rival. El partido terminó con la derrota de los grancanarios por 59-80.

Nicolás López Medina
Nicolás López, jefe de deportes de SER Las Palmas. Licenciado en Ciencias Políticas. Me integré en...




