Últimas noticias Hemeroteca

Andar en bicicleta

¿Pensabais que nunca llegaría?, ¿que el Leyma Coruña no volvería a ganar un partido? Siempre he oído que el que una vez aprende a andar en bicicleta sabrá hacerlo toda su vida, que nunca lo olvidará; igualmente, el que aprende a nadar nunca se irá a pique, aunque lleve muchos años sin practicar. El pasado domingo el Leyma Coruña demostró que un equipo tampoco se olvida de ganar.

Después de nueve jornadas seguidas cayendo derrotado, el equipo coruñés se sacudió todos sus complejos pasando por encima de un inoperante ZTE Real Canoe. Y todo ello a pesar de las numerosas bajas (Monaghan, Martínez, Abia, Araujo y Ogbueze no pudieron participar) que mermaban el potencial de los herculinos.

Ganamos por 26 puntos de diferencia pero no podemos echar las campanas al vuelo. Ni antes éramos tan malos ni ahora somos tan buenos. Evidentemente, se vieron mejoras palpables en el juego: mayor nivel de intensidad, mejor circulación de balón, asociación en el juego de 2x2, contrataques... pero aún queda mucho por mejorar. Sobre todo, el Leyma necesita recuperar la autoestima y adquirir regularidad en el juego, no venirse abajo cuando recibe un parcial en contra y ser capaz de tener solidez durante los cuarenta minutos.

Con el paso de los partidos, obligada por los resultados, la ambición de pretemporada ha dejado paso al "partido a partido", una filosofía que apela al respeto al rival, al trabajo diario, al esfuerzo y a la responsabilidad. Un discurso de equipo pequeño pero con los pies en el suelo.

Quizá la soflama de un futuro en la liga ACB (y la conversión en SAD) haya sido un error. En las gradas de Riazor, que presentaron un muy buen aspecto en los primeros compromisos ligueros, han ido aumentado los claros (y el frío). La gente se está desenganchando debido a que los malos resultados han frustrado las grandes expectativas generadas en pretemporada. Resulta sencillo convencer a la gente para que compre un producto que ofrece complacencia y satisfacción inmediata pero es complicado que esos mismos clientes no quieran devolverlo si, en lugar del placer prometido, obtienen sufrimiento. Así funciona la sociedad actual. Como aficionados, debemos abandonar el hedonismo y aprender a sufrir con el equipo, no debemos abandonarlo, pues sentir nuestro aliento es el mejor revitalizante para la confianza de los jugadores.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?