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Lunes, 29 de Noviembre de 2021

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Qué son las úlceras por presión, a quiénes afectan y consejos para prevenirlas

En la Escuela de Salud de SER Cuenca conocemos cómo se producen las úlceras por presión, qué factores favorecen su aparición y cuáles son los cuidados generales y específicos que debemos aplicar

Una úlcera por presión es una lesión en la piel producida por una presión mantenida en una zona del cuerpo.

Una úlcera por presión es una lesión en la piel producida por una presión mantenida en una zona del cuerpo. / Getty Images

Con el objetivo de ofrecer información sobre el cuidado de las úlceras por presión, en la Escuela de Salud de la SER, que coordina Beatriz Hernández, trabajadora social de la Asociación Parkinson Cuenca, y que se emite los lunes en Hoy por Hoy Cuenca, ofrecemos una primera clase magistral con una aproximación a esta enfermedad en la que, además, hemos conocido qué factores favorecen su aparición y hemos dejado unos consejos sobre los cuidados generales y específicos que debemos aplicar. Nos lo ha contado Beatriz Collado González, residente de Enfermería Familiar y Comunitaria.

'Escuela de Salud' en Hoy por Hoy Cuenca. / Paco Auñón

Una úlcera por presión (UPP) es una lesión en la piel y/o tejidos más profundos producida por una presión mantenida en una zona del cuerpo, principalmente prominencias óseas (talón, codos, sacro, cadera...). También puede producirse por la presión en combinación con la cizalla.

Cuando hablamos de cizalla nos referimos a una presión tangencial. Para explicarlo pondremos un ejemplo: cuando a una persona la incorporamos en una cama y se va escurriendo poco a poco para abajo, la presión que está sufriendo junto con el deslizamiento sería a lo que nos referimos con cizalla.

La presión actúa de forma perpendicular provocando que los tejidos que se encuentran entre la prominencia ósea de la persona (ej. el talón) y un objeto externo a ella (como por ejemplo una silla o la cama) se aplasten. Este aplastamiento impide que la circulación, y por tanto, el oxígeno puedan llegar a esa zona provocando su lesión. Si esta situación se mantiene en el tiempo se produce necrosis, es decir, la muerte de los tejidos.

Puede ocurrir que junto a la presión o la cizalla tengamos humedad o fricción a estas lesiones las llamaremos mixtas o combinadas.

Las consecuencias de las úlceras por presión pueden ser muy graves causando dolor e infecciones a las personas que las padecen. (Ej. Christopher Reeve murió por la infección de las UPP que tenía).

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Factores que favorecen su aparición

Los factores más importantes que intervienen en su aparición son:

Presión: ya hemos explicado cómo actúa la presión. Las zonas de riesgo dependerán de la postura en la que se encuentre la persona ya que las zonas de apoyo no serán las mismas (tumbado boca arriba, de lado, sentado).

Cizalla: la fuerza que ejerza será mayor cuanto más incorporada se encuentre la persona.

Humedad: causada por la incontinencia (urinaria o fecal) o el sudor hará que la piel de la persona sea más vulnerable.

Fricción: se produce cuando al mover a una persona la arrastramos sobre una superficie, pudiendo aparecer lesiones por roce.

Malnutrición.

Valoración del riesgo

Es muy importante valorar el riesgo para identificar a aquellas personas susceptibles de desarrollar UPP y poner en marcha medidas de prevención. Los profesionales tenemos algunas escalas que nos ayudan a evaluar el riesgo de nuestros pacientes.

¿Qué personas tienen más riesgo de desarrollar una UPP? Aquellas con movilidad reducida, encamados, personas con deterioro cognitivo grave, déficit nutricional, mal estado general de la piel, edad avanzada.

Cuidados específicos

PIEL: Es muy importante inspeccionar todos los días la piel de la persona y mantenerla limpia, sin humedad e hidratada. Si apareciera alguna zona enrojecida que al presionarlas con el dedo no revierten a su color original o lesiones en piel seca es muy importante que avise a su enfermera.

Cuando realicemos la higiene diaria lo mejor es utilizar jabón neutro, secar cuidadosamente sin frotar, después aplicaremos crema hidratante. En las zonas de más riesgo podemos utilizar ácidos grasos hiperoxigenados. Es importante aplicarlos suavemente, sin masajear lasprominencias óseas.

Hay que evitar el uso de alcohol o colonias porque provocan sequedad.

Evitar los pliegues en la ropa o en las sábanas.

Vigilar atentamente las zonas donde anteriormente hubo lesiones.

EXCESO HUMEDAD: Utilizaremos productos barrera para proteger la piel, que son pomadas específicas para la zona del pañal.

Es importante en los casos de incontinencia, realizar tantos cambios de pañal como sean necesarios, puesto que la orina y las heces son muy irritantes.

MANEJO PRESIÓN: Hay que fomentar la movilidad todo lo posible.

Podemos hacer una planificación para realizar los cambios posturales.

Intentaremos no levantar la cabecera de la cama más de 30º para evitar la cizalla.

Evitaremos el contacto de prominencias óseas, por ejemplo poniendo una almohada entre las rodillas si la persona se encuentra de lado.

Es muy importante no utilizar flotadores, puesto que agravan enormemente el problema.

Además existen sistemas de protección local de las zonas de mayor presión como las taloneras u otros apósitos.

También existen las superficies especiales de manejo de la presión como cojines o colchones especiales que nos ayudan a reducir la presión que está recibiendo el paciente.

Cuidados generales

ALIMENTACIÓN E HIDRATACIÓN: Un adecuado aporte nutricional e hidratación favorece a la cicatrización de las heridas y evita complicaciones como la infección. Se recomienda una dieta rica en proteínas.

EDUCACIÓN FAMILIA: Es muy importante que la familia y los cuidadores estén informados de estas cuestiones, y que estén en contacto con su médico y enfermera de Atención Primaria.

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