Últimas noticias Hemeroteca

Sábado, 19 de Octubre de 2019

Otras localidades

La amenaza de lluvia rompió en mil pedazos el Miércoles Santo en Jerez

Excepto las Tres Caídas, las cinco hermandades restantes salieron de sus templos, pero sólo el Soberano Poder completó su recorrido

El Prendimiento, regresando a su templo de Santiago por el riesgo de lluvia /

No eran aún las siete de la tarde cuando el temor a la lluvia provocó un efecto contagio entre todas las hermandades del Miércoles Santo y rompió en mil pedazos una de las jornadas más completas y esperadas de la Semana Santa en Jerez. A esa hora la de las Tres Caídas era la única que no había salido de su templo y había decidido retrasar una hora su salida. Las cofradías restantes se habían echado a la calle temerosas, pero aferrándose a un pronóstico que hablaba de inestabilidad y de alguna probabilidad de llovizna durante la tarde noche.

Sin embargo, llegada la hora referida, el paso de misterio del Prendimiento decidió darse la vuelta antes de llegar a la Victoria y minutos después hacían lo propio el Consuelo del Pelirón, la Amargura y Santa Marta, mientras que el Soberano Poder, ya en Carrera Oficial, optaba por meter una marcha más para llegar cuanto antes a la Catedral.

Fue la única cofradía, por tanto, que se dejó ver por unos palcos donde tampoco los abonados las tenían todas consigo.

Santa Marta se refugió durante algunos minutos en la Victoria, donde sus dos pasos más los dos de la hermandad de la Soledad aconsejaba al desalojo de la iglesia por parte de la primera. Y así fue, a las ocho menos cuarto la cofradía del barrio de San Mateo regresaba a su capilla por el camino más corto, llevando tras de sí un importante acompañamiento que la siguió hasta su recogida. El público estaba ansioso de un Miércoles Santo que el miedo a la lluvia le había arrebatado. La hermandad de la Santa Hospedera se animó incluso a lucirse ya en su barrio...

La duda residía en si el Soberano permanecería en la Catedral hasta el Domino de Resurrección o regresaría a La Granja. En una decisión arriesgada, por cuanto le separaban no menos de cinco horas de su templo, optaron por regresar, no sin asegurarse antes algunas opciones por si la lluvia le sorprendía.

Una lluvia que fue más pertinaz después de pasar por Fátima y la rotonda de la Venencia, y que le obligó a guarecerse unos minutos bajo el paso elevado del ferrocarril, con su titular luciendo ya un chubasquera que le impermeabilizara la túnica recién bordada.

Luego hubo levantá en Chapín, con mucho público presente que también acompañó a la cofradía hastas su recogida más allá de la una de la madrugada.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?