El exmarido de Lucía Garrido niega cualquier relación con su muerte y las acusaciones de malos tratos

Manuel Alonso (camiseta verde), en el juicio por el homicidio de la mujer Lucía Garrido, que fue hallada sin vida en 2008 en la finca en la que residía de Alhaurín de la Torre. / Álex Zea (EUROPA PRESS)

Málaga
Manuel Alonso está acusado por la familia de ser uno de los inductores del asesinato de Lucía Garrido en abril de 2008. Su cuerpo sin vida fue hallado en la piscina de la vivienda familiar. Un juzgado le había otorgado a ella y a la hija de la pareja el uso de la vivienda de la Finca Los Naranjos donde, dicen las acusaciones, Manuel Alonso tenía instalado sus negocios turbios de droga y tráfico de animales junto a agentes de la Guardia Civil también acusados en este proceso. Era, han dicho, uno de los más interesados en la muerte de Lucía porque dejaba la finca y se libraba de una posible testigo de sus negocios turbios.
Después de un jueves aciago para Alonso, donde la familia y los investigadores, volvieron a apuntarlo como autor intelectual del asesinato de Lucía Garrido, el exmarido de la víctima ha querido rebatir estos argumentos y ha hablado por primera vez en once años.
Para empezar Alonso niega las acusaciones de malos tratos que, ayer, contó la hija del matrimonio que tenía 13 años cuando su madre fue asesinada. No la maltraté ha dicho Alonso a los medios de comunicación y no hay pruebas de ellos, sólo palabras porque nadie lo pudo ver. Más allá rechaza también que amenazara a Lucía y a su hija para que abandonaran la finca:" No les corté la luz, ni el agua, no las amenacé para que se marcharan y no retiré los perros que custodiaban la finca", ha dicho Alonso.
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Y es que Manuel Alonso, que se enfrenta en este proceso a una pena de 29 años de prisión, ha rechazado que en la Finca Los Naranjos de Alhaurín de la Torre él tuviera negocios turbios: "Ilícito por supuesto que no, si se puede llamar tráfico de animales por lo que quieren montar esta película, a unos papeles con facturas engordadas sobre la venta de animales, mire usted". Obviamente también ha negado que esa finca fuera una guardería de droga.
Sin negocios turbios, Manuel Alonso asegura que Lucía Garrido no le molestaba en la finca, que, de hecho, él tenía las rentas de tres viviendas alquiladas.
Dice, tal y como le imputan las acusaciones, que el día de los hechos, ese 30 de abril de 2008, no se fabricó una coartada sino que, tal y como era habitual en él, se fue a Cádiz a hacer tratos con zoológicos y criaderos de animales.
Manuel Alonso asegura que entiende a la familia de Lucía Garrido, que tiene miedo de contar lo que sabe pero que no tiene pruebas de quien pudo asesinar a la víctima.

Ignacio San Martín
Periodista de Málaga especializado en tribunales y motor. Responsable de 'Autoradio', programa decano...




