Una persona prende fuego a otra, diría Vox
Tomemos pues un intento de asesinato ocurrido ayer en Palma, mediante una de las formas más crueles de matar

"La línea roja" de Matías Vallés (27/11/19)
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Palma
Hasta donde el discurso de un partido de ultraderecha moderada resulta inteligible, Vox defiende la indiferencia ante el sexo del agresor violento y de su víctima violentada.
Tomemos pues un intento de asesinato ocurrido ayer en Palma, mediante una de las formas más crueles de matar que consiste en quemar vivo a un ser humano.
Tomemos también a un dirigente de Vox que desconozca los hechos, para plantearle una pregunta:
Una persona ha intentado quemar viva a otra persona en Palma. Estas dos personas son de distinto sexo, ¿puede indicarme si el hombre o la mujer son el agresor o la víctima de esta historia?
Hasta el más furibundo líder de Vox concluirá que, casi con toda probabilidad, el agresor es el hombre y la víctima es la mujer.
No hace falta añadir que así fue.
Tampoco hace falta añadir que este claro abismo en la autoría de agresiones a menudo con resultado mortal no solo interpela a la sociedad en su conjunto, sino que obliga a adoptar medidas legales excepcionales que sin esta disfunción resultarían injustas.
Claro que esto es imposible explicárselo a un político de Vox.




